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jueves, 5 de octubre de 2017

especial la bien querida: nuestras canciones favoritas y la ilustración de amaya

  



 1.Monte de Piedad Sorprende que una maravilla de producción como la que ha convertido una de las mejores canciones de la maqueta en pura emoción venga de alguien de Barcelona, donde no se vive la Semana Santa con la misma intensidad que en otras zonas del país. Monte de Piedad ya era importante, pero con el sonido de la banda acompañando a Ana es una absoluta epifanía. De la tierra al cielo en menos de tres minutos de gloria.

  2.Corpus Christi Como una segunda parte mejorada de Los Planetas de La Buena Vida, con la cursilería justa para no resultar, eso, cursi, y esa voz distante de Ana que parece que no quiere pero que cuenta. El amor es aquello donde todo es relativo menos los sentimientos, y donde 4 días pueden ser tan largos como un viaje a la luna. Como esperar a que llames de una vez. O a que no.

  3.9.6 9.6 fue el primer golpe de efecto de LBQ. Del pop delicado de esta canción en su famosa maqueta, se pasó a un pop bailable, a un hit para pistas que incluso vio varias remezclas en un cd single publicado por su discográfica.

 4.De momento abril Si no dices algo en el momento justo, ese momento se convierte en una oportunidad perdida. Y con el paso de los años ya van unas cuantas. Demasiadas. Y luego me he ido...

 5.Pelea Nunca un imperativo supo tan bien. Jugando con las palabras (de nuevo, es algo recurrente en sus canciones), Ana consigue con Pelea una de sus canciones más bonitas (y ya es difícil, que las tiene a montones).

  6.Música contemporánea Franco Battiato se merece todos los homenajes que se le hagan, pero si son como el del estribillo de esta canción con más razón. La Bien Querida sonando más synthpop que nunca y oliendo a Mar Mediterráneo en la misma canción. Como esa música contemporánea que solo sirev para bailar. O para llorar.

  7.El actor del año Muchas de las canciones de la primera maqueta fueron entrando en los primeros discos de LBQ. Solo algunas se quedaron ahí, sin versión oficial de estudio, entre ellas esta maravillosa El actor del año. Una canción breve (no llega a los dos minutos) que yo habré escuchado on repeat como tres millones de veces. En este caso, la maqueta sí era mejor.

  8.Ojalá estuvieras muerto Cuando escuché por primera vez esta canción sentí la necesidad de escribir esto. Algo desgarrador, desesperado, opresor, algo por lo querer todo eso que ya no tiene remedio.

  9.Piensa como yo Ante la incertidumbre solo queda apelar a un estribillo y entregarse al pop inquieto y saltarín. Ana lo hace y acierta con una melodía que, en contraste con la letra, explota en pura euforia para volver en segundos a recular, como quien decide ponerse a salvo para evitar entregarse.

10.Muero de amor Mari Trini metida en un mundo de sintetizadores y casiotones. Suicide con sobredosis de glucosa. Muero de amor son muchas canciones en una que explotan en un estribillo que juega a ser más clásico que las más clásicas composiciciones de Manuel Alejandro o Juan Carlos Calderón.

11.A veces ni eso Todo músico que se precie ha copiado alguna vez el bajo de Peter Hook en una canción. Lo importante es no fracasar en el intento. La Bien Querida acierta incorporándolo en una de sus canciones más bailables y donde parece que adelanta, un disco antes, el tono de Nocturnidad, Premeditación y Alevosía.

12.Carretera secundaria Otra de las grandes canciones de Nocturnidad es Carretera secundaria, en la que se invocan a poderes divinos para hacer lo que nosotros no podemos: "Ya que nada te importo, acuérdate que hay un Dios que quizá no te perdone lo que te perdono yo"

13.El zoo absoluto La relación entre La Bien Querida y Los Planetas siempre ha sido muy estrecha. No solo en lo que respecta a colaboraciones, también en cuanto a admiración mutua. En esta canción de Romancero, Ana Fernández-Villaverde se deja llevar por el espíritu de los últimos granadinos y claro, lo hace de manera notable.

14.Ya no Romancero no necesita de himnos porque todo él es un himno al amor, pero Ya no apuntó desde el principio a ser uno de los candidatos a serlo. Una canción donde David explora sonidos a los que el pop no estaba muy acostumbrado y que ahora, pasados unos años, parece revelador de por dónde debería ir la música en nuestro país para sonar más real y menos invadida.

15.Poderes extraños La oscuridad de esta canción es la oscuridad de todo el disco. Inquietante en lo instrumental y sosegada en la voz de Ana, Poderes extraños es hipnótica por esa conjunción de dos mundos que parecen separados hasta que alguien se atreve a mezclarlos y revolvernos con ello.

16.Alta tensión Aquí no hay dobles lecturas, aquí todo es negro como el betún, como un bosque cuando cae el sol, como una relación cuando se hace añicos hasta que uno se atreve a decir (y a pensar) que todo ha terminado. Alta tensión es eso, es un vaso en el suelo convertido en mil pedazos sobre los azulejos de la cocina.

17.7 días juntos Tan solo hace unos pocos meses que conocemos esta canción (adelanto de Fuego) y ya se ha convertido en una de nuestras favoritas. Esta vez a ritmo de dub y con la colaboración a modo de featuring de Joan Miquel Oliver cantando en castellano una de sus canciones, con 7 días juntos nos vuelven a sorprender. Y mira que es difícil.

18.Vueltas Manolo comentaba sobre Vueltas que es "como el pop primerizo de Mecano pasado por el filtro de Los Punsetes". Una canción de ambiente enfermizo y asfixiante. Como tu punto de vista retorcido, el que me hace dar vueltas como un niño.

19.Sentido común Una guitarra española para esta miniatura que parece inofensiva hasta que uno se para a sentirla de verdad. Una canción que no sabe si es copla o rumba o canción ligera pero que no necesita ninguna de esas etiquetas porque, en realidad, no es nada de eso, sino algo nuevo y diferente.

20.Los Picos de Europa Otra canción breve y concisa, sonando a dream-pop y shoegaze a partes iguales, sonando a todo lo que nos hace felices.



jueves, 14 de septiembre de 2017

especial kiko veneno, pt.4: las 25 mejores canciones de kiko veneno

Y para terminar con el especial, esta lista con mis 25 canciones preferidas de su discografía, tanto de Kiko en solitario como de su grupo primigenio, Veneno. Por ser más o menos fiel a su faceta de intérprete por encima de la de compositor, dejo fuera composiciones que se crearon originalmente para otros artistas, como el Volando voy que hizo para Camarón, centrándome en aquellas que nacieron como propias. He incluido aparte una única versión registrada, y otra que, ya convertida en un clásico personal, tenía en realidad más de apropiación que de propia autoría, pero que no podía faltar en la lista. En definitiva, allá van mis 25 canciones de Kiko acompañadas de esta ilustración de Amaya:



25 Memphis Blues La versión de la lista no podía ser otra que esta revisión de clásico de Dylan, aquí aflamencada y acelerada. Esta declaración de fan, en la que Kiko también se confiesa atascado por el blues de Memphis fue tan acertada que no solo se convirtió en uno de los singles de Está muy bien eso del cariño, sino también en una de las habituales de sus conciertos, incluso ahora, 20 años después.

24 Te llevo dentro A pesar de mis problemas con Punta paloma, cada vez que llego a este tema se me olvida ser crítico e incisivo y me entrego a esta balada flamenca que en la voz de Kiko se hace magia. Si hay canciones que salvan discos, esta debería ser una de ellas.

23 La catástrofe mayor Después de Veneno Kiko necesitaba reinventarse y lo hizo marchando a Madrid y entregándose a los sonidos del momento. No acertó en todas, pero este tema tan ágil tiene la fuerza suficiente para escapar de las producciones medianas del momento y del paso de los años. Es más, con cada nueva interpretación, como la de doble vivo con la orquesta de cuerdas del Taller de Musics, va ganando puntos y mostrando que no era una canción menor de su repertorio.

22 Veneno Como dijeron los Chunguitos en su día, dame veneno que quiero morir. Dame veneno para acabar con todo, contigo. Una canción con más poso del que parece inicialmente, más dolorosa, que relata una relación tan dañina como adictiva. Porque el coste de la vida es capaz de acabar con todo, contigo, conmigo y con nosotros.

21 Sensación térmica Kiko comenta que eso de la sensación térmica es algo nuevo que sirve para engañarse a uno mismo. En la canción es sinónimo de ese vacío que es tan grande como la cama de Curro el Palmo. La sensación térmica es la ausencia, sus consecuencias y el frío de tener que vivir el día a día sin ti.

20 El pueblo guapeao El mejor tema del último intento de recuperar Veneno fue esta magnífica canción, tan lastrada por la producción del álbum que gana eones si uno se olvida de la versión de estudio y rebusca alguna actuación en directo por internet. O incluso si se queda con la reinterpretación que el propio Kiko realizó en el disco de Jabier Muguruza, con estribillo en euskera. Un adelanto del Kiko más costumbrista que se sublimó en el cantecito.

19 No pido mucho Veneno musicando el poema de Miquel Martí i Pol y estableciendo, nuevamente, relaciones entre la Sevilla underground (la de Smash, la de los hombres de las montañas) y la cultura catalana para cerrar Veneno mezclando palabras y combinando conceptos. Fusionando el arte.

18 Si tú, si yo La primera canción que escuché de Kiko Veneno venía firmada como Veneno a secas y se hacía acompañar de la voz de Martirio para poderse tirar los trastos a la cabeza. Absolutamente opuesto a lo que fue el disco de debut del grupo formado por Kiko y los hermanos Amador, y ya sin Rafael en nómina, la canción suena más funky, menos gitana y nada espontánea. Sin embargo, sus coros vacilones y una letra que entre lo cómico y lo crítico consiguen que la canción se pegue de por vida. Podría ser solo una anécdota en la discografía venena, pero al final termina siendo mucho más.

17 El lince Ramón Está muy bien eso del cariño podría ser uno de los discos más internacionales de Kiko, viajando del tirón de la Andalucía rumbera a la Latinoamérica salsera, como en la historia del lince que perdió los reflejos por amor. Porque él era un gato rumbero que corría a su aire por el Parque de Doñana, sí, pero las trompetas del estribillo de la canción se quedan a dos palmos de las de los Son del Solar de Buscando América. Porque el amor no sabe de frontaras, ni de las geográficas ni de las musicales.

16 Los animales Raimundo, Rafael y Kiko, con el tacita a la batería y la producción de Ricardo Pachón. Me ha costado mucho diseccionar una obra que tiene tanto de concepto unificado que por momentos metía todo el disco en este top y, a los cinco minutos, lo sacaba al completo. Al final han sido 4 las canciones seleccionadas de él, y una de elllas tenía que ser necesariamente esta oda a Los animales que es puro rock con guitarras flamencas.

15 Campeones de la suerte A Joselito le salieron malas las novias y por eso las dejó a todas. A los protagonistas de esta canción todo les sale bien porque son los Campeones de la suerte. Por eso se crecen en la improvisación y han venido aquí a compartir. El mejor Kiko siempre aparece, en todos sus discos, y Dice la gente no iba a ser una excepción.

14 Manuel Siendo sincero, no sé quién es Manuel. No sé por qué tiene esa personalidad tan especial, ni porqué somos incapaces de enfadarnos con él. No lo sé, pero yo ya tengo un Manuel en mi cabeza. Tengo a una persona sensible, imaginativa y muy especial. Por eso se merece esos coros tan africanos y esta canción. Por eso Kiko se la escribió para coronar La familia pollo.

13 La vida es dulce Aquí no todo el mérito es de Kiko. Aquí Raül ha sabido regalar a una composición magnífica la producción que necesitaba para brillar aún con más fuerza. Aquí todo suena a experiencia, experimentación y brillantez. Pocos, muy pocos, son capaces de entregar algo de esta calidad tras cuarenta años de carrera. La vuelvo a escuchar y me vuelvo a sorprender.

12 La chispa El espíritu de Bob Dylan más presente que nunca. Más incluso que en la versión del Memphis Blues Again. La chispa es esa inspiración que jamás debería faltarnos. A él para seguir haciendo música y a nosotros para saber disfrutarla.

11 Patapalo Patapalo es el más malo de todos los personajes creados por Kiko Veneno. Tan malo que come pulpo crudo y que sin tebeos no puede cagar. Y, aunque la canción se grabó previamente como Pata Negra para la maqueta que finalmente se convirtió en el minilp Guitarras callejeras, se publicó oficialmente por primera vez en el debut de Kiko en solitario, Seré mecánico por ti. Una de las más rockeras de la lista, ácida, sucia y callejera, retratando a uno de esos piratas de extrarradio que, cuando les entra el sentimiento, buscan su charca para seguir navegando.

10 Echo de menos Echo de menos puede ser la canción más mediática de la carrera de Kiko. Al menos en su momento lo fue. Miles de anécdotas que antes estaban y que ahora son solo recuerdos. Miles de detalles que aparecen justo cuando desaparecen. Y de nuevo ese mestizaje entre la rumba y la salsa que tan bien marida cuando se hace bien.

9 Bilonguis La mejor canción de El hombre invisible vuelve a retratar una pérdida que solo genera sufrimiento y confusión. Como esos efectos personales que solo sirven para no aprender a olvidar. Porque nunca es fácil asumir que todo tiene una fecha de caducidad y que, la mayoría de las veces, no la ponemos nosotros. Por eso, si alguna vez te vas, hazlo de verdad y no me dejes en los bolsillos del pantalón esas alas de cucaracha que me recuerdan que ya no estás cada vez que meto las manos dentro.

8 Coge la guitarra La guitarra y el cante como paracetamol para las penas del alma. Coge la guitarra y haz que nos pique el sol. Sácate las nubes de enmedio y vamos a sentarnos a ver como los rayos suben la temperatura del corazón. Y tócate esa de La quiero a morir para que todos la bailemos.

7 San José de Arimatea Aquí Veneno hizo suya la canción de Gianni Morandi y la vistió de surrealismo jipista y apostasía. San José de Arimatea apareciendo con un radiocassette, en una historia alucinógena en la que todo parece regado de química. Uno de los clásicos de aquel disco tan irrepetible, tan radical y atrevido como la letra de la canción.

6 Respeto Cada cual vaya diciendo lo que quiera, se lo lleva la corriente. Y pides a tu dios por la mañana, que lo malo no te coja. Palabras más necesarias que nunca en este mundo que parece haberse convertido en un refugio de perros de presa hambrientos. Por eso no hay que olvidarse de lo importante que es el respeto. A todo, a nosotros mismos. Yo, yo me comprometo.

5 Lobo lópez Como un relato de Carver en andaluz, el Lobo López sobrevive a un encuentro casual con la cabeza bien baja y el ánimo sostenido solo por unos rayos de sol que pican en la espalda. Tratando de contar las cosas más importantes apuntando solo una anécdota. Uno de esos momentos que se leen más por lo que evoca que por lo que sucede.

4 Los delincuentes Veneno haciendo un single. Veneno por chirigotas. La más accesible del disco más radical del pop español, con su estribillo y su pito de caña.  La vida de unos perros callejeros que trapichean, roban y llaman a tu casa para venderte uno u otro género. Y ellos mientras, dedicados a cambiar el destino de la música con dos guitarras de palo.

3 La casa cuartel Cuando ni Federico Lorca es suficiente para salvarte la noche si él no está contigo, y  ya has aprendido a hacerlo todo entre dos y solo estás deseando volver a casa a esperar a que llegue. Cuando esas dos entradas que ella no supo aprovechar y pertenecían a los padres de Kiko se estropearon por una guardia mal puesta. Cuando una relación es tan real y sincera que nada se disfruta igual si no es acompañado. Y solo entendiendo el amor de esa forma se puede llegar a escribir una canción como La casa cuartel. Dejando que los recuerdos se conviertan en poesía.

2 En un mercedes blanco Recuerdo cuando iba a visitar a mi abuela a su casa por las tardes y, a la vuelta ya de noche, casi siempre me encontraba a alguien en el portal fumando la heroína que quemaban en un trozo de papel de aluminio. Cuando les veía desde dentro del portal, sentados en la escalera de fuera, mi sensación era siempre entre miedo y tristeza. Sin embargo, nunca te molestaban; les pedías permiso para pasar y te miraban con cara de derrota. La historia de En un mercedes blanco no es más que esa cara. Y un papel tirado en un portal de una casa y el olor a chino quemado que queda después.

1 Joselito En este artículo de El mundo se explicaba la historia de Joselito y, de paso, la de los años que Kiko pasó en Conil, al frente del bar El Adán. Ese texto sirve para comprender la grandeza de una canción que mira hacia abajo, donde se encuentra el serrín en los bares de toda la vida, y nos enseña que se puede ser mucho más revolucionario contando historias cotidianas que fijándose en las grandes batallas. Todo lo que se había apuntado hasta entonces en las letras de sus canciones aquí se sublimaba, trascendiendo géneros y disciplinas artísticas. Si por mí fuera, esta canción estaría sonando de forma perpetua en una sala de cada museo de arte contemporáneo que se precia de querer mostrar precisamente eso. Y aún así no le estaríamos haciendo suficiente justicia.



jueves, 22 de diciembre de 2016

feliz navidad y próspero año nuevo desde el marino

Ya hemos montado el árbol. Mateo ha decidido adornarlo con cosas de su habitación. Hay un esqueleto, un escudo del Betis, un marciano, Son Goku y las pulseras del PS del año pasado. Yo he apoyado los discos de Leonard Cohen y Bowie sobre el tronco y creo que Javi ha hecho lo mismo en el suyo con los de Prince. La Navidad es esto y los mensajes falsos del Papa que corren por las redes sociales. La Navidad es todo lo contrario de lo que aparenta ser. En Navidad nos toca olvidarnos de lo que ocurre afuera de nuestros hogares y hacer como si hubiera una chimenea con calcetines colgados en todas las casas. La Navidad no es solidaridad porque en realidad es imposible que lo sea. No hay solidaridad que consiga hacer un mundo justo y me atrevo a decir que ni siquiera lo pretende.

Por eso en navidad nos toca jugar al juego de cada año, comprar lotería, acordarnos de los que faltan, comer mantecados, beber hasta emborracharnos, enviar Christmas por correo e ir a la misa del gallo en Nochebuena. Y ya el próximo año, si no nos ha imbuido del todo el espíritu navideño, volveremos a pensar en que aún quedan muchas, demasiadas, cada vez más, cosas por corregir.

Feliz Navidad y próspero Año Nuevo desde el marino. Que no falte el champán.

                                                                                                           el marino bajo la nieve es obra de Amaya  
                                                                     

jueves, 10 de noviembre de 2016

recordando canciones: morirás, espanto (2016)

Morirás por Amaya Granell: 





























Morirás por Javier Ruiz:

"Despertarás entre sudores fríos una mañana, te darás media vuelta, ni saldrás de la cama,
temblarás, de nada servirán ya las mantas, arderás eternamente entre las llamas.
Morirás de cualquier modo, a todos nos pasa, no te pongas así, no te des importancia"

Nunca he sido de relativizar. No se me da bien. Todo me lo tomo muy en serio y muy a la tremenda. No hay nada más triste que lo mío, de eso no tengo ninguna duda. 
Por eso, cuando ocurre algo a mi alrededor que se sale de lo normal, de mi zona de confort, es como un tsunami que arrastra y devasta todo, dejado un caos absoluto a su paso. 
Ese caos provoca, que, por inercia, me cuestione todo tipo de cosas, como si de repente nada hubiera tenido sentido hasta ese momento, como si el caos fuera un programa de mantenimiento que cada cierto tiempo se encarga de vigilar el pleno funcionamiento. Aunque todo esto ocurre como un ciclo que se repite una y otra vez, un blucle que por mucho que se repita siempre acaba con el mismo resultado, siempre insatisfactorio. 

"Lo que no has hecho hoy, tampoco mañana, nunca más te dolerá la cabeza, caerás sin más un día cualquiera, te desplomarás, bajo tus pies no habrá nada, morirás y sonará una campana"

En mi cabeza no hay campanas sonando. Todo ha quedado devastado, pero no he escuchado ninguna campana. Como si hubiese sido una muerte en silencio, que solo yo he podido presenciar. Una muerte silenciosa, que solo yo puedo llorar y sufrir sus consecuencias.

"Dormirás para siempre, aunque no tengas ganas, bailarás con sombras, te querrán los fantasmas, no habrá vuelta atrás, saltarás a una nueva dimensión, verás que te abandona tu alma, caerá del cielo un rayo de fuego que iluminará tus últimos pensamientos, dejarás de existir, bostezará el universo, alguien dirá "¡Qué complicada es la vida!" y morirás"

Toda la perdida y el vacío para que al final todo se vuelva negro y...bostece el universo. Que se pare el universo, yo me quedo aquí. Intentando convertir el negro en gris. 

martes, 31 de mayo de 2016

sing me to sleep: una playlist para ir a dormir

¿Vosotros soís de los que se ponen música para dormir o no?
Yo antes no. Me la ponía y captaba demasiado mi atención. Me distraía para dormir. Me ponía a pensar en la canción que estaba escuchando y hacía de todo menos dormirme. Pero un día, de repente, probé a intentarlo de nuevo con From Sleep de Richter, y a partir de ese día ya no puedo ir a la cama sin ponerme algún disco.

Así que se me ha ocurrido recopilar en una lista de reproducción algunas de esas canciones que han ido sonando en mi habitación cuando ya no hay luz. Canciones que me han ayudado a llegar a ese sitio. A caer rendido, vamos. Y todo ello ilustrado, como siempre, y maravillosamente, por Amaya, con la aparición estelar de Peque:





Dream 3 (in the midst of my life), Max Richter El inicio de todo. Desde su salida sonó y sonó en mi cuarto por las noches, siendo el primero que conseguía su cometido y que me funcionaba. Era obvio, ya que Max Richter lo compuso precisamente para esto. Así que esta canción era evidente que tenía que figurar como la primera en esta playlist. From sleep no solo cambió varios aspectos en mis costumbres, también marcó el estilo a seguir, con sus maravillosos pianos y sus ambientes ensoñadores.

Life Story, Ólafur Arnalds & Nils Frahm Lo que yo quiero cuando me voy a dormir son melodías increíbles, melodías totalmente alucinantes, en las que solo quepa lo que de verdad vale la pena.

Goddess of Heaven, Carter Burwell Ya conté aquí mi fascinación por Anomalisa. Una película que, literalmente, pusó mi cabeza patas arriba. Pero es que además su banda sonora realizada por Carter Burwell es una delicia, de la que destaco este pasaje que crece y crece en intensidad y belleza a partes iguales.

E7, Santiago Latorre En 2011 se publicó Eclíptica de Santiago Latorre en Foehn Records, un disco que sin duda ha ido creciendo desde su publicación. He elegido esta preciosa miniatura para incluir en la playlist por su alto poder evocativo.

Hondartzape-Mundaka, David Cordero Solo el título del disco que ha publicado este año David Cordero, El rumor del oleaje, ya incita al descanso y la relajación. Una obra de arte mayúscula. La belleza infinita a través del mar.

Solitude No. 1-Live, Lubomyr Melnyk Todavía no sabemos si Manolo conseguirá ver a Lubomyr Melnyk en el ps, pero en lo que sí tiene razón es que es un pianista de neoclásica la hostia de bueno.

Nuvole Bianche, Ludovico Einaudi Sí, esta canción os suena, aunque no sepáis de qué. Fue la melodía de un anuncio de las pasadas Navidades. En todo caso, una melodía a piano de aquí (o allí) te espero.

Winning A Battle, Losing The War, Kings of Convenience Exacto, Quiet is the new loud. Kings of Convenience lo tienen claro, y ofrecen canciones para que estemos tranquilos y sin sobresaltos.

Fourth of July, Sufjan Stevens Carrie & Lowell es otro de los discos que más han sonado en nuestro cuarto por las noches. Quedarse dormido escuchando "We’re all gonna die" es una experiencia que se la recomiendo a todo el mundo.

Angels, The xx Toda la música de The XX es ideal para nuestro cometido, pero Angels, especialmente, es magnífica. Un susurro de amor, la tranquilidad más absoluta, el cielo.

Jonathan Jeremiah, Le Mans Escojo este Jonathan Jeremiah porque las letras de Le Mans me dan mucho que pensar y encuentro que para estas horas no me van muy bien. Pero la cadencia de Jonathan Jeremiah es perfecta, como oír la lluvia desde la cama.

Asleep, The Smiths No sé si es un final muy apropiado. En todo caso, la voz de Morrissey nunca ha sonado tan dulce y desgarrada a la vez. "Don't try to wake me in the morning 'cause I will be gone"



¿Habéis llegado hasta aquí? ¿Todavía no estáis dormidos?

lunes, 28 de marzo de 2016

recordando canciones: en soledad, dar ful ful (2001)

En soledad por Amaya Granell




En soledad por Javier Ruiz

Ya hacía tiempo que la rutina había dejado de ser un problema. Demasiados días iguales, sin nada interesante en ninguno de ellos. Sí, estaban sus nietos. Estaban las películas de Paul Newman. Pero cuando terminaba todo eso, estaba solo. Y por mucho que lo intentase, nunca se había acostumbrado. A pesar de eso, había aprendido que la rutina era su mejor aliada. 

También estaba el mar. Le producía un inmenso placer acercarse a la playa, fuera la época del año que fuera. Pero eso cada vez ocurría menos. Hacía falta coger el tren, y cada vez le costaba más. Guarda fotos de una de las tantas veces que fueron. En verano. Ella, el sol y el mar detrás. Por el deterioro parece que hay nubes. Pero él sabe que no, que ese día no había ni una, que brillaba el sol. Más que ningún otro. 

Ese día se sentía con ganas. Había decidido coger el primer tren de la mañana y así aprovechar el día. Compró el billete, y se sentó a esperar a que el tren llegara a la vía. Una vez en su asiento solo pudo acordarse de todos esos días. 

Esa mañana el mar estaba tranquilo, ni una sola ola. Tuvo suerte, no le hizo falta ni ponerse la chaqueta. No podía pedir más. 

miércoles, 10 de febrero de 2016

recordando canciones: sentimental, family (1991)

Sentimental por Amaya González





























Sentimental por Manolo Domínguez


El primer viaje al norte fue extraño. El día anterior pasaba por Sevilla la gira con la que Green Ufos celebraba su décimo aniversario, con los conciertos en el palenque de Piano Magic, Françoiz Breut y The Little Rabbits. A mí me fastidió especialmente que Experience solo actuase en Madrid y Barcelona, pero lo que iba a esperarme los siguientes día dejaban en un tercer plano cualquier grupo al que pudiera ver. Aún así, y ya que tenía mi entrada desde días antes, allí me encontraba, enviando sms mientras las actuaciones iban pasando, hasta que, de pronto, empiezo a notar que me encuentro mal; un sudor frío y unas terribles ganas de vomitar. Corro a los servicios y camino de ellos me doy cuenta de que el mismo virus que hace unos días tuvo a mi madre tres días con fiebre ahora se está cebando conmigo.

El vuelo al día siguiente, con escala en Barcelona y 38 de fiebre, se hizo eterno. No había dormido esa noche y estaba realmente cansado. Subí al avión sabiendo que no solo tenía que imaginar cómo eran los 46 pasos entre ese salón en el que Amaya pasó horas escuchando sus discos preferidos y la oficina desde la que me escribía todas las mañanas el primer mail que yo leía al llegar al trabajo, sino también controlar mi malestar con ibuprofeno y primperán y tratar de aguantar hasta que llegase a mi destino sin comer tal y como me dijo el médico de cabecera. Tal vez sea por esto, por este primer viaje, por el que siempre que vamos juntos de vacaciones nos ocurre algo. Las relaciones que empiezan con alguna anécdota de este tipo se suelen ver abocadas a arrastrarlas para siempre.

Cuando Amaya me recogió en el aeropuerto me dijo que había comprado manzanas para hacérmelas al horno. Creo que ha sido la primera y última vez que las he comido en mi vida. Recuerdo estar en su salón, delante de los cientos de cds que tenía en la estantería junto al equipo de música, con la manzana hirviendo y una cuchara en la mano. Allí estaba toda la discografía de Le Mans, de La Buena Vida, de Los Planetas o La Casa Azul. Yo cogía un disco y lo ponía, dejaba que sonara media canción y me iba a otro. Encontré el Mini-Lp de Aventuras de Kirlian y le conté que yo no lo tenía. Ella me dijo que compró 5 copias y las fue regalando, pero que ya solo le quedaba la suya, esa que ahora está en casa junto al resto de aquellos cds que yo veía por primera vez.

Entonces le pregunto por el soplo en el corazón y me indica dónde está. Hay dos copias, la original y la reedición en digipack. Y junto a ellas un disco que me resulta familiar. Es un cd-rom con las canciones de la maqueta plateada y una portada impresa a color. No es la original. Yo por entonces no había visto el verdadero diseño que realizó Aramburu en su día pero sabía que no era el que tenía Amaya porque ese que estaba ahí lo hice yo años antes, cuando me bajé los mp3s de algún sitio. Le pregunté cómo lo había conseguido y me dijo que se lo había descargado su hermano del soulseek y que ella lo grabó y lo imprimió, extrañada porque la portada no viniese con la firma de Javier Aramburu, sino de otra persona. Incluso se lo comentó a él, que no era normal que un trabajo de Family tuviera un diseño de otra persona. De lo que no se había dado cuenta en todo este tiempo es de que el nombre que aparecía junto a aquel dibujo abstracto era el mío. Y que, de alguna forma, yo había estado todo ese tiempo en su salón, acompañándole mientras ella ponía sus canciones preferidas en soledad y que, por eso, al final eran también las mías. Las mismas canciones que esa noche pusimos, de sus grupos y sellos preferidos, hasta que dejamos de fondo el soplo justo antes de quedarnos dormidos en el sofá.

martes, 22 de diciembre de 2015

la familia del marino os desea unas felices fiestas

Se acerca Nochebuena. En nada ya tenemos aquí la Navidad. Y en el marino, como el año pasado, os queremos desear que paséis unos días muy felices con las personas que más queréis, comiendo mucho y estando muy abrigados. 

Y al igual que el año pasado os deseamos una felices fiestas con esta felicitación de Amaya, maravillosa como siempre. Muchísimas gracias de nuevo

Este año también ha sido intenso en el marino, siempre un rincón al que acudo y que solo me ofrece alegrías y más alegrias. 
En 2015 la presencia de Manolo en el marino ha sido más evidente (siempre ha estado ahí, en la sombra), cosa que me hace muy feliz. 

Muchísimas gracias por seguir visitando la orilla, muchísimas gracias por seguir ahí. 



Y sobre todo, tened cuidado, tened a la vista siempre vuestros discos...
(pincha en la imagen para verla con más detalle)

jueves, 26 de noviembre de 2015

recordando canciones: please, please, please let me get what I want, the smiths (1984)

Cuarta entrega de la sección en la que recordamos canciones. En esta ocasión, Amaya escoge, Manolo ilustra y Javi escribe.


Please, please, please let me get what I want de The Smiths por Manolo Domínguez.


Please, please, please let me get what I want de The Smiths por Javier Ruiz.

Cierro los ojos. Intento ir a ese lugar al cuál vamos cada noche, pero del que no sabemos situación ni coordenadas. Se abren, intento cerrarlos de nuevo. Y así durante un largo rato, horas, minutos o segundos, no lo sé. No sé si ya estoy allí o todavía estoy intentando llegar, pero solo pienso en una cosa: en lo malo que me tiene que pasar para convertirme de un buen hombre en uno horrible.
Partiendo del punto en el que yo me creo que soy uno de los de la primera clase y no quiero llegar a ser uno de la segunda. Pero quizás ya he llegado al punto en el que se dan de la mano, todos felices, los de la segunda clase.
Dejando esto a un lado, eso lo retomaré en otra oscuridad, me pierdo en pensamientos que me harían llegar, en un hipotético caso, a esa segunda clase. A la que no quiero llegar, a la que me resisto.

En el delirio en el que veo situaciones que me llevan e eso, el fatal momento en el que me convierto en lo que no quiero, llego incluso a la puerta de las estrellas. Como en 2001, una odisea en el espacio. Una puerta a alucinaciones, colores y velocidad. Pero también a lo más oscuro que se te pueda imaginar. A lo más extraño y desconcertante. A lo que te puede volver loco. Al punto de no retorno. Pero como en una película en la que todo pasa y nada queda, consigo regresar. No sé como lo he hecho, abro un ojo, lo vuelvo a cerrar. Todo se oscurece. 

jueves, 12 de noviembre de 2015

recordando canciones: friday I'm in love, the cure (1992)

Tercera entrega de la sección recordando canciones. En esta ocasión, Manolo ha elegido la canción, Amaya la ha ilustrado y Javi la ha escrito.


Friday I'm in love de The Cure por Amaya Granell.



Friday I'm in love The Cure por Javier Ruiz.

Se despierta con los primeros rayos de sol, pero no se mueve de la cama hasta que escucha a sus nietos levantarse, reclamando atención. No quiere molestar. Se levanta, desayuna con ellos (este es uno de sus momentos favoritos del día) y los acompaña al colegio. A partir de ese momento, el abismo.
Le pasaba desde joven, en determinadas ocasiones en las que se encontraba con tiempo libre a la vista, se le abría una brecha en el pecho, una brecha en la página en blanco.
Había aprendido con la edad, siendo realista y pragmático, que ya no cabía la ansiedad. Simplemente se sentaba en el parque hasta la hora de comer. O iba a hacer la compra los días de la semana indicados. Las tareas rutinarias le ataban a la realidad.

También aprendió que una buena manera de acortar la brecha era ver películas. Ver historias inventadas o no tanto, que ocurrían en otro momento, en otras circunstancias distintas a las suyas. Eso también era importante.

Después de comer se sentaba en el sillón y muy al contrario de quedarse dormido, lo que más quería era que en la televisión pusieran una de esas películas que tanto le gustaban. Había días en los que ponían alguna de Paul Newman, su actor favorito. En esos días, no podía más que sentirse afortunado.
Todos los días sin ser iguales eran similares, lo único que diferenciaba la semana era el viernes, día en el que La Filmoteca abría sus puertas y proyectaban los títulos que había visto y disfrutado en esos momentos que ahora no quiere olvidar.

Ese viernes era especial, estaba programada Cortina rasgada, su película favorita. Aún recuerda cuando fueron al cine juntos y tras salir de la sala, le pidió que pasaran toda su vida juntos.

Todavía se emociona cuando cae en la cuenta de que realmente lo lograron. Lo suyo fue para siempre. Como en las grandes historias. Como los hombres maduros en el cine.

viernes, 30 de octubre de 2015

recordando canciones: alas de algodón, vainica doble (1980)

Alas de algodón de Vainica Doble por Amaya Granell.



Alas de algodón de Vainica Doble por Manolo Domínguez.

Desde hace meses suelo coincidir en el autobús, de vuelta del trabajo, con un antiguo vecino y amigo del barrio. A pesar de subirnos en la misma parada nunca nos hemos saludado. En realidad no sé si me recuerda, yo a él perfectamente. Siempre lleva un mono del lidl, y una de esas bolsas térmicas que, en teoría, sirven para mantener la temperatura de los tuppers con la comida, pero que en la práctica nunca funcionan y siempre terminan obligándote a tomártela fría. Si puede y lo encuentra sin ocupar, intenta sentarse en el primer asiento tras el conductor. Siempre le veo con la mirada perdida o dirigida al suelo, nunca a la ventana o a los demás pasajeros. Si acaso a uno de los folletos de ofertas del supermercado.

Durante el viaje, mientras el resto de la gente mira sus móviles o escucha música, él se mantiene ausente, incómodo entre ellos. A veces suele sacar un brick de zumo y le da un par de tragos, para volverlo a guardar casi avergonzado de haberlo hecho. Yo habitualmente suelo bajarme antes, pero cuando hemos quedado para comer en casa de mi madre también coincidimos al final de trayecto. Entonces, para intentar no coincidir con él en la salida, me levanto antes del asiento y me sitúo cuanto antes frente a la puerta, mirando al exterior para evitar contacto visual. Tras bajar, mientras el autobús se marcha, le imagino detrás mía, caminando con desgana hacia la casa de sus padres.

A Ricardo, que así se llama, dejé de verle cuando nos mudamos de vivienda, a solo 300 metros de donde vivíamos, pero en un edificio con dos habitaciones y 40 metros cuadrados más. En realidad podríamos haber mantenido el contacto, pero para entonces, yo con doce años y él con uno menos, ya estábamos bastante distanciados. Yo empecé a hacer nuevo amigos en el colegio y él... en realidad él nunca tuvo amigos aparte de mí. Así, poco a poco y casi sin mucho esfuerzo por mi parte, fui dejando que su recuerdo se fuera difuminando hasta casi desaparecer de mi vida.

Hace unos años fue mi madre quien me lo trajo de nuevo a la mente, ya que me dijo que se había encontrado con la suya por el barrio mientras compraba en la frutería que hay frente a nuestro antiguo piso. Ella le contó que estaba muy preocupada con Ricardo. Tras un instituto con ciertos altibajos, y con algún año de retraso, logró superar selectividad y, tras varios intentos frustrados por incorporarse al mercado laboral, finalmente decidió matricularse en la facultad de Biología. Sin embargo, los años iban pasando (cuando esto ocurrió yo ya superaba con bastante la treintena) y él no avanzaba en los estudios, ni le encontraban aficiones o divertimentos. Todas las mañanas cogía su maleta y marchaba para no volver hasta anochecer, pero curso tras curso las matrículas repetían casi todas las asignaturas. Entonces sus padres decidieron ir a la facultad e interesarse cómo iba realmente y, en casi diez años, los aprobados no pasaban de tres o cuatro asignaturas.

Bastante afectados buscaron a un conocido que se prestó a vigilarle durante varios días. Comprobó que ciertamente se dirigía cada mañana al campus, pero, en vez de entrar en clase, buscaba un sitio en la biblioteca, se sentaba con sus apuntes y allí perdía todo el día. Tres o cuatro folios y la mirada absolutamente perdida entre ellos y la mesa. No se relacionaba con otros alumnos ni hacía mucho más que dejar pasar las horas sentado en esa silla. Una rutina repetida una y cien veces de lunes a viernes para después encerrarse en su habitación durante el fin de semana con las mismas hojas fotocopiadas, gastadas de tanto ser miradas.

Estos días, al encontrármelo en la parada en la que yo hago transbordo del c1 al 31, he recordado esa historia y cómo me vino a la cabeza mientras mi madre me la contaba el protagonista de Alas de algodón, la canción de Vainica doble que mejor retrata a esos perdedores que va dejando esta sociedad por el camino. Vidas truncadas, imposibles de levantarse, y que quedan como daños colaterales no sé si de un sistema que siempre falla o de la propia condición humana. Personajes que, según como los retrates pueden despertar pena, ternura o incluso repulsión. Como la de Juan, el portero de la vivienda con la pared llena de golondrinas, o Ricardo, mi mejor amigo de la infancia. Alguien que también debió haber tenido su caída fatídica, justo antes de su primera comunión o, en este caso, mientras el camión de la mudanza se llevaba mis cosas hacia esa nueva vida que se cobraba una víctima colateral que vuelve a mi conciencia, dos o tres veces a la semana, para intentar cobrarse el daño que involuntariamente le hice hace ya más de treinta años.

lunes, 12 de octubre de 2015

recordando canciones: los vampiros, dënver (2015)


Canciones, siempre canciones. En cada una de las cosas que realizamos. Hits emocionales como los de Juanjo Sáez que se van añadiendo a nuestras vidas día a día. David Summers decía que odia a las niñas a las que todas las canciones le recuerdan algo; nosotros no podríamos vivir sin canciones y por eso nos hemos inventado esta nueva sección en la que compartiremos trabajo Javi, Amaya y Manolo. La idea es elegir (cada semana, cada mes, cada cierto tiempo...) una canción y preparar un texto e ilustración inspirados en ella. Algunas veces participaremos unos y otras veces otros. Para esta ocasión, la primera, Amaya eligió el temazo de Dënver, Javi se encargó de escribir un pequeño texto y Manolo realizó un collage inspirado en los vampiros. Un estreno que nos ha resultado de lo más entretenido. Seguro que pronto llegarán más.


Los Vampiros de Dënver por Manolo Domínguez.




Las ilustraciones pertenecen a Vampir de Joan Sfar


Los Vampiros de Dënver por Javier Ruiz.

Sin querer sonar antiguo ni de vuelta de todo, uno cada vez sale menos a bailar. Tan poco, que solo el hecho de bailar se ha convertido más en una actitud vital (en mi cabeza) que en un hecho palpable y demostrable. Como si el hecho de hacerlo, aunque sea en la habitación, en la intimidad, sea una vía de escape. Más como hecho que demuestra la individualidad y un estado mental confortante que como imposición lúdica y social.

Pero ay, a veces uno se siente infinito y te apetece hacer eso que has ensayado en tu habitación cientos de veces junto a tus amigos, aunque solo lo sean por esa noche, aunque haya que hacerlo en lugares reservados para otra cosa, esta noche solo quiero bailar en la disco, en otro momento te cuento otros misterios.Aunque puedo estar equivocado, hay que tenerlo en cuenta. Quizás cientos, miles de canciones hablando de salir a bailar sin condiciones pueden llegar a tener razón. Salgamos a bailar, hagásmolo junto a todos nuestros amigos, y con los que no lo son también. No lo pienses más, estás equivocado.

Pero no, no creo que lo esté. Esta noche creo en los vampiros y en los hombres lobos, pero no me van a atrapar. Podemos ir a tu casa.

jueves, 9 de julio de 2015

especial sufjan stevens (4 y final): all delighted people (2010), the age of adz (2010) y carrie & lowell (2015)

Llegamos al final del especial Sufjan Stevens que hemos llevado a cabo en el marino. Muchísimas gracias a Mireia y a Amaya por participar. De nuevo, ha sido un placer.

All delighted people, 2010

Sufjan volvía después de una sequía de varios años sin disco nuevo con el ep All delighted people. Ep, por llamarlo de alguna manera y por ser avanzadilla de The age of adz, porque por duración (60 minutos) y número de temas podría ser perfectamente un lp.

El disco se abre y se cierra con dos canciones fundamentales: All delighted people (en su versión original, también aparece en una  Classic rock version, de título muy explicativo) y Djohariah. La primera, una obra maestra, va creciendo en intensidad e impacto a lo largo de sus 12 minutos, convirtiéndose su última parte en, prácticamente, una súplica épica: "I still love you a lot, Oh! I love you from the top of my heart, and on your breast I gently laid. Oh! My head in your arms, do you love me from the top of your heart?". Una de esas canciones en las que Sufjan va armando emociones, llevándolas y llevándonos a un lugar del que solo él conoce su existencia. Djohariah, a modo de jam session, también crece hasta los 17 minutos, como un mantra del que nunca salir.
A pesar del tono lúgubre que reina a lo largo de la hora de duración, nos encontramos pasajes que arrojan luz (en el mundo Suf también sale el sol) al conjunto (Heirloom, From the mouth of Gabriel), aunque también otros totalmente arrebatadores y escalofriantes como The owl and the tanager.

Como curiosidad, en la edición vinilo y aunque no esté acreditado, en la cara d se encuentran varios instrumentales breves a piano, que formaron la banda sonora del corto Eve, dirigido por la actriz Natalie Portman en 2008.

2010 resultó ser un año glorioso para Sufjan Stevens. Nos ofreció este disco más convencional, más acorde con lo que venía publicando, y pocos meses más tarde, la arquitectura electro-barroca de The age of adz. javi


The age of adz, 2010 

DESENLACE

No me cansaré de repetirlo, Impossible soul es la mejor canción de Sufjan Stevens. Una epopeya que solo ocurre cada mucho tiempo.
Una canción, un momumento, que retrata a la perfección el modo de hacer de nuestro héroe. Algo que Sufjan lega al mundo y nosotros solo podemos hacer que admirar durante el resto de nuestro días. Cada uno de sus 25 minutos es una gozada, una construcción en constante movimiento, que no cesa de sorprender.
I want to be well, otra hazaña, muestra la desesperación y la rabia en su momento más alto.

NUDO

En el nudo es donde se desarrolla la acción de cualquier arco argumental. Aquí la acción pasa por un entramado de ideas desarrolladas a través de los ritmos electrónicos.
Too much, I walked o Age of Adz, piezas clave, abrieron un camino por el que Sufjan se sentía como pez en el agua, adaptando ese tipo de canción a su imaginario, convirtiéndolo en reconocible desde el segundo cero.

Vesuvius o Now that I'm older,  preciosas ambas, son otras maravillas de un disco al que el tiempo ha puesto en su sitio, haciéndolo mucho mejor.

INICIO

Todo empieza en el mismo sitio en el que lo dejamos. Damos al play, y volvemos a casa. Guitarra de nylon y voz envolvente.
No nos confiemos, es una trampa. Sufjan solo nos está haciendo la entrada más fácil. Podemos estar tranquilos, nos espera un viaje alucinante. javi



Carrie & Lowell, 2015 

Llevo varios días intentando escribir sobre Carrie & Lowell. Vano esfuerzo. Todo lo que tecleo me parece o cursi o falso y vacío. Yo quería redactar algo sobre las circunstancias que empujaron a la creación de este disco, pero no sé hasta que punto es posible escribir algo ‘emotivo’ sobre una obra que va más allá del adjetivo. En fin. Voy a intentarlo.

Carrie and Lowell trata de la muerte de la madre de Sufjan. Una madre que lo abandonó de pequeño. Pero no era un monstruo, simplemente alguien enfermo superado por las circunstancias. Sufjan canta sobre cómo le dejó tirado en un video-club cuando tenía tres años, sobre contemplar su agonía o sobre cuánto la echa de menos. Trata de entenderla y la perdona. Es un álbum de duelo, para conjurar el dolor.

Después de ocultarse durante años tras pretextos argumentales -los estados, Royal Robertson, etc.-, Sufjan canta esta vez sobre él. Expresa de manera sencilla, cruda e implacable sus sentimientos. Sin ambages ni artificios, sin tratar de suavizar nada o autoengañarse. En este proceso Sufjan ha compuesto sus canciones más hermosas. Las despoja de sus habituales arreglos y las deja prácticamente desnudas, pero en la cima de su expresividad. Y construye el disco más emocionante que hayas podido escuchar en años. Porque todo aquí respira verdad. Y desconsuelo. Y amor. Y, finalmente, esperanza. mireia

domingo, 5 de julio de 2015

especial sufjan stevens (3): la ilustración de amaya

Sufjan en su etapa imperial. Sufjan visto por Amaya. Sufjan cumpliendo el sueño. El sueño de cualquiera de nosotros, tener alas. 


Muchísimas gracias a Amaya por colaborar de nuevo en el marino. Ya saben que pueden conocer más de su trabajo aquí

martes, 30 de junio de 2015

prólogo a un especial sobre sufjan stevens

No podía ser posible. El marino tenía que tener unas entradas dedicadas a la obra de Sufjan Stevens sí o sí. Y aquí está. Su discografía comentanda y una ilustración de Amaya, un especial en toda regla.


De todo esto nos encarguemos Mireia (que vuelve a colaborar con esta página, y yo no puedo estar más contento) y yo. Un mano a mano intentando frenar todas las metáforas e hipérboles que nos vienen a la cabeza cuando hablamos de la música de Sufjan.

Reseñaremos sus siete discos oficiales de estudio, The avalanche (el disco de descartes de Illinois) y All delighted people. Respecto a las cajas de Navidad, quedaron reseñadas aquí.

miércoles, 15 de abril de 2015

epistola ad natatores

Última carta a los nadadores. El otro día escribí a Jesús, y ayer mismo me contestó.
Las otras dos cartas a los nadadores, epistola ad natatores, están aquí: la de Manolo y la de Nacho.
Como ya hemos comentado estos días, la ilustración es de Amaya.
Muchas gracias a los dos, a Jesús y Amaya por participar en esta nueva locura de los exnadadores.


Palma, 8 de abril de 2015

Jesús, comentas en tu primera misiva que siempre has sido de buen conformar. Literalmente "entre mi falta de criterio y mis gustos acumulativos, un disco de un grupo que me gusta suelo disfrutarlo per se".

Esto también me ocurre a mí. Si en un momento dado un grupo me hace tilín, vamos, que me gusta mucho, muy mal tienen que hacerlo para que no siga disfrutando sus discos. Soy fiel. Fiel y de costumbres arraigadas y absurdas.
Como comentas, también mi falta de criterio es crucial para esto. Mientras la gente (como ya sabéis amigos, la gente siempre está en busca del mejor disco que han escuchado nunca con cualquier colección de canciones que les pasa por delante) ya pasa total y absolutamente de un grupo, a mí me siguen teniendo ahí, comprándoles sus cds y sus vinilos. Ilumíname, me lo debes, tengo todos tus discos en diferentes formatos.

Os cuento esto, no sé bien por qué. Será porque me he visto muy reflejado en esa persona que se retrata en la carta de Jesús. Últimamente pienso mucho también en lo de los guilty pleasures y la ironía. Cada vez más harto de los dobles sentidos. Pero no de los dobles sentidos guays y divertidos, sino de los que buscan dejar en mal lugar. Y no digamos ya de los guilty. Si resulta que me gustan Take That, no encuentro el motivo por el que me tengo que sentir culpable. Otra cosa es que me esté acercando peligrosamente a los 40 y me guste un grupo como Take That, pero ese es otro tema que si queréis también podemos comentar otro día.

Por eso me gusta tanto un grupo como Sagrado Corazón de Jesús. Porque entiendo que lo que cuenta y lo que hace, lo hace de verdad. De verdad de la buena. Que sus referencias vitales tienen mucho que ver con las mías. Y como en todo, para que algo nos llegue nos tenemos que identificar con ello.

Ay! Las metáforas. Ese mundo. Mencionas a Parade, el más grande en España haciendo las metáforas más maravillosas. Pero puedes estar tranquilo Jesús, por letras como la de La nueva carne o Etapa imperial ya te has ganado el cielo. Y no es que lo diga yo, que total, lo dice un mueble y tiene más relevancia, es que semejantes maneras de contarnos las cosas no tiene parangón. Yo ya me lo temía, pero llevas razón, la revolución no se ha televisado. Y aún así, ahí estamos, pegados a los medios, como si nos fueran a contar la verdad.

Por lo menos la que nos importa a nosotros.

Madrid, 14 de abril de 2005

Qué bien que me viene lo de Take That: Logroño, 1995, después de desterrar a Mecanos y Madonnas de mi vida para siempre, porque lo que procedía era Radio 3. Enciendo la radio y empieza a sonar una canción empalagosa. El caso es que me gusta, y tengo el visto bueno de Radio 3, así que no puede estar mal que me guste. Termina la canción y el locutor revela que estamos escuchando "Back For Good" de Take That, y que estoy escuchando los 40 principales. Me sentí gilipollas un breve instante, pero probablemente me pusiese el Immaculate Collection (en cassette original, esta vez ya sí) para celebrar el fin de mis 2 años de integrismo. "Perfection is over, Sheffield is over, the fear is over, guilt is over (...), irony is over", dice Jarvis en "The Day After The Revolution". Y si lo dice Jarvis, es que es verdad, ¿no? ¿Qué se puede añadir al respecto?

No sé muy bien cómo acercarme al resto de ideas que lanzas, además de agradeciendo la mención a Táctel. Así que evitaré seguir dando gracias e iré al meollo. Las letras... Yo qué sé, cualquier palabra repetida suficientes veces pierde significado. Y haciendo una letra eso es un peligro muy grande, de modo que prefiero hacerlas bastante rápido porque si no, acaban no siendo nada. Que me perdone quien me tenga que perdonar, pero pasa un poco con las letras de Fangoria y Corcobado (y muchos más, pero no conozco tan bien su obra). Manejan una serie de lugares comunes en su mitología, tormentosos, sentimentales, poéticos incluso, que yo no soy capaz de utilizar. Claro, que lo que puede pasar es que, como María y yo en el vídeo, trazan una línea argumental sobre la que trabajar y luego se dejan llevar por el péndulo de la rima (las imágenes y recursos en el caso del clip). Por lo tanto, mi percepción de las canciones no puede ser la misma que la del oyente, yo veo muy claro el núcleo, y mi trabajo es que viendo el exterior sea suficientemente atractivo. Ya, si el oyente quiere profundizar...

Aquí he sacado a relucir un concepto en los que voy a abundar un poco, el de "trabajo". Desde que hago canciones respeto más a cualquier trabajador de la canción. Genís, sin ir más lejos, es un orfebre del sonido, e Hidrogenesse no tienen remilgos a la hora de hacer músicas para Asus. Y eso no contamina su obra. Como si Wagner no hubiese sido un sacacuartos de Luis II de Baviera. ¡Y hay quien se lleva las manos a la cabeza! Mercantilizar la música tiene un halo de suciedad, pero no se le exige a un ceramista o un alpargatero que no quiera vender su producto.

Llevo un par de días dando vueltas al papel que desempeña el oyente en las canciones. He escrito y reescrito este último párrafo un montón de veces. El formato carta me ha permitido desarrollar varias ideas que me rondaban la cabeza, pero tal vez haya acabado con la improvisación y la naturalidad, espero no haber aburrido demasiado al lector. Igual que al hipotético oyente de las canciones: si estás leyendo esto, ten en cuenta que no hay hidden agenda. Que "Locus amœnus" ha sido más fruto del azar y la improvisación que de una idea de dominación cultural, no lo permita el ser superior, si es que existe. Y que es pop. No es nada más, y nada menos. En esto los tres exnadadores y ahora marineros estarán de acuerdo conmigo, estoy casi seguro.

¡Gracias por dejarme este hueco en "Un marino en la orilla"!

Un besito, Jesús

martes, 14 de abril de 2015

epistola ad natatores

Seguimos con las cartas a los nadadores de parte de Sagrado Corazón de Jesús. Ayer Jesús contestó la carta de Manolo, y hoy hace lo propio con la de Nacho.

El Sagrado Corazón de Jesús es un detalle de la ilustración que ha realizado Amaya y que ayer mostramos en su totalidad. Muchas gracias por otra maravilla que nos gusta mucho. Y muchas gracias a Jesús, claro.


Fuenmayor, 7 de abril de 2015

Muy revelador conocer en esa primera epístola todos esos despertares mesiánicos y esa, digamos, "logística equivocada" de descubrir cosas pero no en el momento y en el lugar en el que luego nos hubiera gustado. Pero a mí con esta breve misiva me gustaría incidir un poco más en los realmente sagrado del asunto, en la carnaza, vaya... 

Cuéntanos un poco cuál sería la Santísima Trinidad que a la hora de hacer canciones nunca falta en la capillita de la casa de Sagrado Corazón de Jesús. A veces resulta un poco difícil decidir entre mamá y papá, pero aquí hay que decantarse por tres, solo tres, el padre, el hijo y el Espíritu Santo, con una idea de cuál sería cada uno.

Hablando también de familias, cuéntanos un poco cómo fue esa idea alocada de unión familiar de los Fernández López para el vídeo de "La balada del último neandertal". Se me antoja un poco como cuando Almodóvar ponía a su madre y a su hermano haciendo caemos. 

Y ya a nivel personal no puedo dejar de hablar de "Lugares comunes" como joya, y puesto a elucubrar, ¿no sería también un guiño interno al título y el tema de la canción el haber retomado "El fin de la era" para este nuevo 10"? 

Son tantas cosas que comentar con una cerveza en el patio de aquel sagrado lugar de Calvo Sotelo, 9, que a veces pierdo la constancia de si te lo he preguntado ya todo anteriormente. De hecho, creo que estoy haciendo otro lugar común. 

Logroño, 8 de abril de 2015

Trinidades... El caso es que tres me parece mucho más natural que dos. Siempre he dicho que mi Santísima Trinidad es Bowie, Krafwerk y Pet Shop Boys, es mi respuesta automática desde hace muchos años. Están los tres retratados en la portada del disco por esa razón. Yo no sé si se refleja de alguna manera en las canciones: es pop en español, y muy orgulloso. No de ser español, que me da igual en realidad, sino de aprovechar y disfrutar los recursos que tengo más a mano y me resultan más familiares, sobre todo en las letras. Mi cuentahistorias favorito es Parade, y ojalá resultase tan conciso a la hora de narrar como él. Me pierdo en las ramas de la metáfora con facilidad, con la manía que les tengo...

Incluir a mi familia era exigencia del guión. Como María y yo somos novatos a la hora de hacer un clip, trazamos una línea muy general para no irnos por las ramas. Y se narra un génesis, desde el principio en la oscuridad, el hágase la luz, luego la creación de la vida... Por lo tanto un núcleo familiar era necesario. No es tanto como lo de Almodóvar que dices, Nacho: al fin y al cabo sus familiares hacen un papel: aquí son ellos mismos sin lugar a dudas. Pero también tiene ese punto kitsch, claro. Ya lo de Judit después tocando el violín y haciendo su mirada acero azul es otra cosa: los autómatas que hacen de transición hacia la localización en el Würth son la creación de otras formas de vida. Pasamos a la visión antropocéntrica y la llegada de la ciencia. Ahí sí que es un personaje.

Lugares Comunes es... Bueno, es mi favorita. Tiene trampa: es casi idéntica a Las Revistas..., de hecho la música salió intentando rearmonizar la segunda. La letra habla de cuando no se esperaba ninguna innovación en un artista. Me pregunto si la originalidad está sobrevalorada. Hay gente que abre nuevos lenguajes, claro, pero hay que ser muy bueno para ello, igual que en la investigación. Los operarios nos conformamos con intentar emular a nuestros ídolos... La letra está basada en un texto que he querido meter en el disco. Los que lo tengan y lo hayan leído comprobarán lo reaccionario que supone que una señora criticase la ruta del bakalao en el 90, por ejemplo. Lo antinatural que resulta que a un chaval de 14 años no se le deje entrar a una sala de conciertos. Cuando salgamos a quemar contenedores de una maldita vez propongo gritar "¡Por Grushenka!", en plan Braveheart.

Lo de Calvo Sotelo 9 nos salvó la vida un año. Tendremos que construir otros paraísos artificiales.

Besitos, Jesús

lunes, 13 de abril de 2015

epistola ad natatores

Después de proponer a Sagrado Corazón de Jesús una entrevista para el marino, a raíz del fantástico 10" que acaba de publicar en Elefant Records, él mismo nos propuso hacerlo de manera epistolar. Cada uno de los ex nadadores (Manolo, Nacho y yo mismo) le mandaría una carta a Jesús, y él nos respondería a cada una de ellas. La de hoy es la misiva que Manolo le envió la semana pasada. Jesús le contestó al día siguiente...

Lo que ilustra las cartas a los nadadores es otra maravillosa ilustración de Amaya, y estamos muy contentos de poder contar con ella de nuevo. 

Muchísimas gracias a (Sagrado Corazón de) Jesús por prestarse a jugar con nosotros, por seguirnos la corriente.


Sevilla, 6 de Abril de 2015

La Etapa Imperial.

Jesús, no sé si tú estuviste allí en el 89 o te toca mentir como a los demás. Yo recuerdo mi cinta pirata del Actually, con la portada fotocopiada (a color, eso sí) y la etiqueta de papel pegada sobre la cinta en lugar de los nombres de las canciones de cada cara pintadas como en las originales. Recuerdo las miles de veces que escuché Rent en mi habitación a oscuras hasta aprenderme la letra de la canción. Y recuerdo tenerla en la estantería, siempre al lado de las de please y disco. Sin embargo, creo que no llegué a comprarme Introspective, al igual que después tampoco compré Ai-Dalai, el cd de mi grupo favorito desde que con 10 años escuché por primera vez Hoy no me puedo levantar.

Eran años complicados, empecé a escuchar a los Smiths, a Mano Negra, a Surfin' Bichos, a los Pixies... y todo eso chocaba en mi cerebro confundido con mi pasado de 40 principales. Nada de lo que me gustaba antes debía escapar de la hoguera. Y así fue durante algunos años, dos, tres, cuatro.

Igual eso era la etapa imperial. Ese momento en el que un grupo, en lo más alto, deja de ser interesante por la inercia de las modas, por los designios de la modernidad. Pero, por suerte, uno no puede engañarse eternamente y, al final, los instintos salen a flote y Behaviour (o Very, o Bilingual, no recuerdo bien) situó de nuevo a cada cual en su sitio y ya ni Release fue capaz de quitármelos de ese podio del que nunca debió bajar.

Por eso esta canción es tan importante (y digo importante donde debería decir importante para mí), porque cuenta algo que yo puedo llevarlo a mi vida, a un momento concreto de mi vida que, pienso, marcó mi devenir como fan de la música. Bueno, por eso y porque es un hitazo, que te quede claro.



Logroño, 7 de abril de 2015

En el 89 yo estaba en Mecano también, pensaba que Alaska ya no sacaba discos y, lo peor que me ha pasado en mi vida: ¡creía que no había música española chula! Imaginaos haber descubierto a Aventuras de Kirlian entonces... Pero no. Mi prima Raquel me prestaba cassettes y recuerdo su Actually con portada fotocopiada (en blanco y negro), poniéndolo con devoción a pesar de ser pirata total (eh, claro, que en los 80 no había pirateo, ¡ja!). Y ella era muy de SAW, aunque ahora seguro que lo recuerda con espanto; había una canción que me flipaba, "Don't Worry" de Kim Appleby, que sin ser de SAW tenía todos los gimmicks de la época. Pasé enseguida a Plásticos y Decibelios, mire usted. ¡Y me hizo buena labor!

Ya en el 94 o así, antes de irme de casa a estudiar, recuerdo quedar con mi amiga Carlota, Me dijo que había quedado con un chico que había conocido en un curso de flauta, al que le gustaba también la islandesa rara esa. El chaval, que no he vuelto a ver, se llamaba Jordi Gendra, y escribía en un fanzine, Disco 2000. Me dio uno y comencé a comprarlo cuando se hizo revista. ¡Creo que solo había comprado la Rockdelux cuando salieron Björk y Suede en la portada! En Disco 2000 reseñaban maxis de Los Sencillos. Lo primero que compré de Le Mans fue Zerbina, y supe que Fangoria habían sacado un single, "Dios odia a los cobardes", gracias a esta revista. A comprarlo. Aunque el año cero diría que fue el 97. Reseñaron Lujo y Miseria y hablaban de "Hidroboy" como "el himno eurogay del verano". Había otros mundos y empezaba a conocerlos.

Yo siempre he sido de buen conformar, y entre mi falta de criterio y mis gustos acumulativos, un disco de un grupo que me gusta suelo disfrutarlo per se. "Etapa Imperial" es la misma historia que "Lugares Comunes", solo que vistas desde la perspectiva del artista y del fan respectivamente. Tienes razón en lo de que hay veces que las pasiones entran en conflicto. Pero no tanto por la modernidad, como por la autocensura en mi caso. ¿Cómo se pueden llevar bien una persona que compra a Lagartija Nick y otra que colecciona maxis de Madonna, cuando las dos viven en el mismo cuerpo? Lo fundamental (siempre para mí) es abandonar el concepto de "guilty pleasure", dejarlo en "pleasure" sin más y darle una patada a la ironía, que ya nos vale. "Coleccionabas discos de Elvis y los Pet Shop Boys", decía Miqui Puig.

"Etapa Imperial" es vieja, del 2012. La primera canción que hice. La iba a haber cantado una amiga antes de que existiese Sagrado Corazón de Jesús, pero hay momentos de asintonía en el que, por mucho que a mí me hubiese vuelto loco que la cantase, ella no acababa de decir "¡vamos a hacerlo", y yo soy muy tontorrón y me da miedo ser pesado. Así que estaba flotando por ahí. Es la favorita de Sigue Sigue Pop, y me consta que a ti, Manolo, te habría gustado una versión 12" a lo "Left To My Own Devices". Todo se andará.

Besitos, Jesús

martes, 20 de enero de 2015

recapitulando especiales de lanadadora

Ayer junté en una misma entrada todos los especiales que hemos realizado desde que abrí este marino en la orilla. Pero antes, en lanadadora, también hicimos varios que me gustaría poner aquí, por si acaso queréis recordarlos o quién sabe, descubrirlos por primera vez.
Allí dedicamos monográficos a Ama, Astrud, Nosoträsh, Juanjo Sáez y Un soplo en el corazón.


Uno de ellos fue el dedicado a Ama justo antes de la publicación de Exposición permanente. En él entrevistamos al grupo (recientemente yo he hecho lo mismo con la publicación de Nada dos veces), Manolo y Nacho hablaron de lo que significa Ama para ellos y yo comenté sus tres primeros discos.
Esto se puede encontrar aquí.

En el de Astrud Manolo desveló el sentido real de todo esto, de lanadadora y del marino. Todavía sin cumplir. Mientras eso llegaba, repasamos la discografía de Astrud, hablamos de su trayectoría y Amaya realizó otra de sus maravillas:


El especial de Astrud está aquí.

En lo que respecta a Nosoträsh, lo que hicimos fue muy especial. No fue un repaso a su discografía, más bien fue un repaso a nuestras vidas a través de sus discos. En las fotos que lo ilustraban incluímos recuerdos relacionados con ellas. 
Manolo comentaba aquí que por entonces estaban en stand by. Todavía hoy lo están, pero no perdemos nunca la esperanza...
Accede desde aquí

Con motivo de la publicación del recopilatorio Principios básicos de astronomía de Los Planetas, en el que Juanjo Sáez (del que somos muy fans) interpretaba diversas canciones de Los Planetas, nosotros hicimos lo propio, sin ningún tipo de vergüenza, interpretando a Juanjo (o lo intentamos) y dibujamos a nuestra manera varias canciones de los granadinos. En un principio lo hicimos Manolo, Amaya, Mateo, Nacho y yo. Pero luego se fueron animando Juanra Moonpalace, Galo commonpeoplemusic, Probertoj, Diego letrasfuriosas y Federica Pulla. 
Aquí lo que hizo Federica Pulla: 

                                                               (pincha para verlo en grande)

Aquí lo que dibujó Galo (muy Aramburu): 


Y lo que hice yo interprentando Mejor que muerto: 



Todo este especial, que llamamos plagiando a Juanjo Sáez lo puedes encontrar aquí

Con Un soplo en el corazón quisimos hacer un homenaje a cada una de sus 14 canciones, pero finalmente nos quedamos en 7. Aparte de Manolo, Nacho, Amaya y yo, participaron, cada uno a su manera, el Estudio Primo, Bassmatti y Vidaur, Garbanzo y Federico Granell. 
Cada una de sus aportaciones fue ABSOLUTAMENTE alucinante. Y quisiera ponerlas todas aquí, porque creo que merecen mucho la pena recordar.
Primo realizó está lámina con Viaje a los sueños polares. Incluso luego la pusieron a la venta en 25 copias de edición limitada. En nuestras casas luce espléndida:

   

Bassmatti y Vidaur hicieron una versión de Carlos Baila para la ocasión. Una versión increíble y que nunca nos cansaremos de escuchar:

                         

Fede Granell hizo este vídeo animado con La noche inventada. No tengo palabras

                             

Álex Garbanzo, con la ayuda de Silviatoparato contribuyó con este poema ilustrado a propósito de Yo te perdí una tarde de abril:

       

Nuestras aportaciones fueron estas: Manolo y Amaya escribieron un texto y realizaron esta ilustración (que seguro nos habréis visto en camisetas en alguna que otra pinchada...).
Nacho desarrolló una línea del tiempo con sus momentos en la vida relacionados con Family. Era esta.
Y yo escribí un diario personal muy conectado con las canciones de Un soplo en el corazón. Estaba en esta entrada.
Todo, las aportaciones de estos participantes y algunas más relacionadas se pueden encontrar en esta etiqueta.

Finalmente, y aunque no fuera una canción del soplo, lo terminamos con este vídeo de Mateo cantando Dos marinos en la orilla con su camiseta a rayas:

                               

jueves, 15 de enero de 2015

especial hidrogenesse (7): la ilustración de amaya

Un especial sin tops listando nuestras favoritas no es especial. Pero sin la ilustración de Amaya Granell tampoco. Contamos de nuevo con su buen hacer y su maravillosa mano para ilustrar este especial Hidrogenesse en el marino. Ya saben, no me canso de repetirlo, esta es su página web donde pueden ver su fantástico trabajo como fotógrafa y algunas de las cosas que ha hecho para este blog.

Le doy las gracias de nuevo desde aquí.

Aquí están las ilustraciones que ha realizado para la ocasión, con Carlos y Genís preparados para Roma:

                        
                                                               (pincha en las imagenes para verlas en detalle)