lunes, 27 de marzo de 2017

girls, poco antes del final

SPOILERS COMO UNA CATEDRAL DE GRANDES  (a la altura del 6x07)

A Girls le hacía falta un gran revulsivo. Algo que (a pesar de que la quinta temporada ha resultado ser una de las mejores y más acertadas) nos hiciera encarar la recta final de la serie con verdadera expectación. Y ese algo tiene el tamaño de una lenteja.
Buscando algo totalmente inesperado y drástico para Hannah, se ha logrado poner (prácticamente) contra las cuerdas a buena parte de los personajes.










Evidentemente, este hecho está marcando la acción, ofreciendo de nuevo lo peor de muchos de ellos, sin pudor alguno.
Aunque todo esto está siendo de lo más interesante, no nos libramos del cansinismo extremo de algunos compartamientos que se presentan. Pero Girls no sería Girls si eso no pasara.

Parece que esta temporada está siendo marcada por numerosas y maravillosas escenas que quieren y consiguen emocionar. Escenas como el encuentro en el portal de Hannah y su alter ego en esa patochada de la película (6x05) o el gran tanto del final del 6x06 con la canción inédita de Robyn (después de la inolvidable e icónica escena con Dancing on my own en el 1x03). Aunque si ha habido un punto de inflexión esta temporada ese ha sido el 6x03, un capítulo soberbio y con ganas de remover conciencias.

A menos de un mes para la gran series final, parece que algo está cambiando, parece que el tiempo está pasando para estos personajes, que sí, vamos a echar de menos. De una manera u otra. 

domingo, 26 de marzo de 2017

los lunes: novedades (53)

Nuevo disco de Perfume Genius
El nuevo disco de Perfume Genius (después del sensacional Too bright) se publica a principios de mayo y se presenta con la impresionate Slip away. Slip away sigue la estela de canciones como Queen o Grid y también cuenta con vídeo que se puede ver en youtube.




El debut de Cigarettes after Sex
A principios de junio se publica el disco debut de Greg Gonzalez como Cigarettes after Sex y en el marino no podemos estar más entusiasmados (bueno, Manolo no tanto, pero eso es porque se los va a perder en el Primavera Sound). Después de K. no hemos parado de escuchar esta alucinante Apocalypse, segunda canción que conocemos de este debut. Con este proyecto se nos acaban los adjetivos, nos puede tanta belleza:




El nuevo single de Saint Etienne
Saint Etienne presenta nuevo álbum en junio. Y, como ya es costumbre en la industria musical, esta semana ya se ha presentado el primer adelanto casi 3 meses antes. Una canción en la que consiguen ser ellos mismos sin repetirse, que no es un himno, pero que les mantiene a gran nivel. Un acierto:




Nueva canción de Vasas Flora Och Fauna
De Cats on fire hace años que no sabemos nada y damos casi por finiquitado. Más aún cuando su líder Mattias Björkas lleva un par de años dedicado a Vasa Flora Och Fauna, banda que ya publicó su álbum de debut en 2015. Ahora preparan la continuación a este y adelantan En invasiv art, que suena a pop clásico, interpretado en finlandés, y nos acerca al universo de gente como Leevy & the Leavings, Jaarko & Laura o Hector.




Por otro lado, también están disponibles nuevos adelantos de los próximos discos de Future Islands (en cuyo clip llevan el concepto de lyric video más allá), Cosmen Adelaida y Joan Miquel Oliver. En este último caso, dos, la canción que le da título y otra (maravillosa) que se ha estrenado en la web de la revista Enderrock

los vídeos del fin de semana (34)

El vídeo que elige Javi: My willing heart de James Blake
The colour in anything se publicó hace casi un año, pero todavía seguimos enganchados
 a él. Una maravilla de disco que posiblemente sea el mejor que ha publicado y del que ahora se publica video clip para una de sus canciones. My willing heart (compuesta junto a Frank Ocean) es una preciosidad que se ve aumentada con estas imágenes dirigidas por Anna Rose Holmer donde vemos a una embazarada Natalie Portman sumergirse en el mar (p.j):




El vídeo que elige Manolo: Chócalala de Diploide
Después del EP libertario que publicaron en 2016 y que seleccionamos entre los mejores del año, Diploide vuelven a la carga con esta Chócalala, de cuyo clip se ha encargado Nathan Brenville y que se puede descargar en el soundcloud de galleta records:

viernes, 24 de marzo de 2017

jugando a ser plutón, pt. 4 y final (un repaso tangencial por la discografía de los planetas)

La leyenda del espacio (2007) Agujetas decía en una entrevista realizada para Agujetas Cantaor, el documental sobre su persona que dirigió Dominique Abel en 1999, que uno no empezaba a cantar flamenco hasta que cumplía los 70 años, que lo que se hacía hasta esa edad era otra cosa. Mi padre le daba la razón. Y yo no le dada nunca la razón a mi padre. Camarón grabó La leyenda del tiempo con 29 años, pero yo eso no se lo podía decir porque para él eso no era flamenco. No se compró el disco en su día, pero seguro que de haberlo hecho sería uno más de los que lo devolvió a la tienda.

La portada y el nombre del disco de Los Planetas remite a aquél en el que Ricardo Pachón rompió las barreras que quedaban entre el flamenco y el resto, pero el concepto de disco se acerca más a los postulados de otro transgresor, Enrique Morente, que a La leyenda del tiempo. Yo nunca fui fan de Omega porque ahí sí coincidía con mi padre en que Morente no cantaba gitano (el tiempo me ha hecho cambiar de opinión sobre este disco). Tampoco vi el directo junto a Lagartija Nick, por eso no puedo compararlo con el de Los Planetas, pero lo que viví en Cádiz en Agosto de 2007, junto a Amaya embarazada de 7 meses, fue algo que cuesta olvidar, no solo por sentir las patadas de Mateo mientras la música atronaba, sino por ver a Los Planetas otra vez en estado de gracia (junto al de la gira de Una semana en Sevilla, el mejor concierto suyo que he vivido), en un escenario que ya no existe en el Parque Genovés.

La leyenda del espacio no solo abre una nueva vía de exploración en el grupo, también lo hace en mí. Me lleva a reconocer todo aquello de lo que yo renegué una y mil veces en el salón de casa, y ayudó a que decidiera, poco a poco, ir trayéndome los discos de flamenco de la casa de mis padres a la mía. Un trayecto que, inevitablemente, iba a terminar produciéndose, pero que probablemente lo aceleraran canciones como el Canto de Bute, Ya no me asomo a la reja o Negras las intenciones, que me guiaron a la luz que reproducen las portadas de ambas leyendas, la del tiempo y del espacio. Manolo Domínguez 


Una ópera egipcia (2010) Otra vez en todo lo alto tras La leyenda del espacio, llega Una ópera egipcia. Es 2010 y todo esto ya se trata de posicionarse. Tras más de 15 años se empiezan a ver los primeros signos de agotamiento en el mundo exterior (esto se acentúa mucho más en los posteriores años de sequía discográfica), pero demonios, o estás con ellos o estás contra ellos. La pasión no entiende de medias tintas. Y uno que los tiene hasta grabados en la piel no se desanima, y este disco no es que sea otra cima, pero tampoco un paso en falso a lo Encuentros con entidades o Contra la ley de la gravedad. Aquí ya conviven "los nuevos" Planetas con los que ya conocíamos, y lo hacen en canciones tan emocionantes como Una corona de estrellas, uno de los grandes singles (no publicado oficialmente, es un decir) del grupo.

Un disco correcto, buena continuación de La leyenda del espacio, pero también el primero con el que no puedo asociar ningún momento especialmente relevante, especialmente trascendental. Y eso, con semejante recorrido no puede ser bueno. En Zona temporalmente autónoma, publicado a día de hoy, ya hay alguna canción que me duele escuchar y con la que ya siempre irán asociados determinados recuerdos. Las comparaciones son odiosas. Javier Ruiz

jueves, 23 de marzo de 2017

jugando a ser plutón, pt. 3 (un repaso tangencial por la discografía de los planetas)

Encuentros con entidades (2002) Benicàssim 2002. Los Planetas presentan poco antes de su salida Encuentros con entidades. Poco puedo decir del concierto, su recuerdo se ha diluido entre las numerosas ocasiones que los he visto y el fervor de la juventud en un festival con mar.

Dentro del recinto también se monta un stand expresamente para vender el cd single de Pesadilla en el parque de atracciones también pocos días antes de su publicación. Así que Carlos y yo compramos ese cd el primer día del festival y de nuevo nos volvimos locos con él en el coche. Sonaba a toda leche por las calles de Benicàssim. Una bomba de canción que nos hacía pensar que ese disco iba a ser la polla en vinagre. Unida al primer single, Corrientes circulares en el tiempo (a la larga una de mis canciones favoritas del grupo), nuestra ilusión no podía ser más grande ni nuestras expectativas estar más altas.

Pero, ay, aparecen lo que yo considero los primeros problemas en el paraíso. El primer gran traspiés. El gran bajón.
Aparte de esos dos primeros singles también están Mil millones de veces, San Juan de la Cruz o El espíritu de la Navidad (sí, totalmente  a favor), pero también El artista madridista, uno de sus singles que más coraje me dan.
Canciones que están entre lo mejor de Los Planetas, pero como obra, como una unidad, queda coja.

Se me puede acusar de antiguo, pero yo entiendo las relaciones sentimentales como un largo recorrido. En esta relación, como en cualquier otra, no todo va a ser un punto en todo lo alto. No siempre va a ser todo excelencia. Una mala tarde la puede tener cualquiera. Javier Ruiz



Los Planetas contra la ley de la gravedad (2004) Con el diseño del single de adelanto, Y además es imposible, Javier Aramburu ya dejó claro su cariño por el trabajo de Edward Gorey. Los Planetas contra la ley de la gravedad era la confirmación. De eso y de muchas cosas más. Porque ese fue el primer disco que no me compré porque Amaya ya lo había hecho. Y, claro, si tarde o temprano íbamos a terminar viviendo juntos, qué sentido tenía hacerse con él por duplicado. Así, además, me ahorré el dilema de decidir si seguía confiando en ellos o no. Amaya no dudaba y eso era como decir que yo tampoco.

Y lo cierto es que no tener que decidir fue lo mejor que me pudo pasar en ese momento. Ahora, con el tiempo, la cosa no resulta tan catastrófica y, por momentos, incluso más que digna (Nunca me entero de nada y Experimentos con gaseosa mis preferidas). Pero, entonces, yo ya había perdido la ilusión y singles como el ya mencionado o No ardieras me parecían de lo más flojo de su carrera. Estaba tan fuera de onda que empecé a rechazarlos. Si me hubiese encontrado a J por la calle habría cambiado de acera. Si me hubiesen preguntado por los grupos de mi vida no les habría nombrado. Si tuviera alguna camiseta con el diseño de la portada la habría hecho paño. Fue tanto el bloqueo que, a día de hoy, aún tengo que mirar en wikipedia cuando tengo que escribir el nombre del disco. Lo he borrado de mi memoria como una víctima olvida el momento del accidente. A pesar de que, como digo, al final solo fueron heridas leves y algún pequeño trauma, y tampoco llegó la sangre al río. Manolo Domínguez

miércoles, 22 de marzo de 2017

jugando a ser plutón, pt. 2 (un repaso tangencial por la discografía de los planetas)

Una semana en el motor de un autobús (1998) Y entonces, conmigo ya totalmente inmerso en la causa, llegó Una semana en el motor de una autobús. Y no es que este disco nos volviera a cambiar la vida, al igual que hiciera Super 8, es que con este álbum prácticamente puedo decir que me hice mayor. Una persona con 20 años no es mayor, ni mucho menos, pero algo cambió. Como cuando la gente tiene hijos o tiene una experiencia que le hace dar un salto en su crecimiento como persona. Eso supuso para mí este disco.

No es que lo comprara el primer día de salida (eso, en una capital de provincia y en la época no era tan fácil) es que previamente (un par de semanas antes, si no recuerdo mal), me fui a comprar el cd single de Segundo Premio. Y claro, llegar a casa y encontrarte la canción de tu vida. El tema que a partir de ese momento citas cuando te preguntan por tu canción favorita. Y la portada que refleja tu situación mejor que ninguna otra. No hay duda de que el trabajo de Javier Aramburu para esta época del grupo es una de sus cimas.

Pero todo esto quedó en nada con la publicación del disco. No vendré a aquí a explicar todo lo que gira alrededor de Una semana en el motor de un autobús. Hay varios libros que lo explican. Varios libros que dan cuenta de todas las circunstancias de estas canciones. De las circunstancias que giraban alrededor de J y compañía. Aunque es curioso que todo eso coincidiera en el año 1998, crucial para Los Planetas, pero también para mí. Un año en el que parece que todo cambia para luego quedar todo igual. O no. Realmente todo cambió. Aunque no me diera cuenta. Javier Ruiz



Unidad de desplazamiento (2000) Unidad de desplazamiento lo tengo con la portada esa que había que abrirla tantas veces que cuando llegabas al disco no recordabas cuál era. Lo compré la semana que salió. Previamente se había publicado el single Un buen día y recuerdo a quien me lo puso por primera vez diciéndome "Ahora que van a sonar en los 40 igual ya no te gustan tanto". Le dio al play al reproductor y cuando terminó no sabía qué decir. Era la mejor canción de toda su discografía. La mejor letra. La mejor melodía. La mejor todo (bueno, no, la mejor portada no). Después sonó en los 40, cierto. Y desapareció lo de los cuatro millones de rayas. Pero me dio igual todo.

El cuarto álbum de Los Planetas suena como un bosque después de la tormenta. Los animales vuelven a resurgir de sus madrigueras y las gotas de agua caen de las hojas hacia el río, sonando como las percusiones del primer disco de Triana. Era tan maduro como un recién titulado yendo por primera vez a su nuevo trabajo. Con corbata y discman. Hay días, algunos, en los que pienso que es el mejor de todos. Son justo esos días en los que no necesito ser el chico raro de la clase que piensa que todo es una mierda menos lo suyo. Días en lo que acepto que los malos van a ganar por goleada y solo queda admitirlo y tratar de salir bien en la foto. Lo mejor posible.

Una cosa curiosa que me ocurre con este disco es algo que siempre comento a conocidos y casi nadie puede evitar mirarme como si fuera un loco con algún tipo de trastorno obsesivo. Unidad de desplazamiento tiene mis 6 segundos preferidos del pop nacional. Los que van del 2m44s al 2m50s de Maniobra de evasión. Y también el salto al infinito de J como letrista. Capaz de llegar más alto que en ese Los Planetas vs las drogas que es Una semana en el motor de un autobús. Dos detalles de los que uno se va dando cuenta poco a poco, mañana tras mañana escuchándolo con los cascos en el autobús camino de la oficina. Manolo Domínguez

martes, 21 de marzo de 2017

jugando a ser plutón, pt. 1 (un repaso tangencial por la discografía de los planetas)

El viernes sale el noveno álbum de Los Planetas. Si incluimos Medusa Ep son 24 años ya girando alrededor de la banda. Manolo les ha visto hasta en 6 ciudades diferentes (Dos Hermanas, Benicàssim, Sevilla, Alburquerque, Cádiz y Santander). Javi se compró todos los singles de Subterfuge en un stand de una feria tirados de precio. Ambos tienen toda su discografía. Manolo renegó de Una ópera egipcia. Javi no. Manolo escuchó Super 8 antes que Loveless. Javi antes que Dirty. Los dos, y Nacho, y amigos que se apuntaron, le hicieron este surrealista especial en La página de la nadadora. Manolo les odia a día de hoy. Javi sigue confiando. Ambos se han pedido el preorder el nuevo disco en Amazon. Los Planetas, a veces se nos olvida pero es así, son parte esencial de nuestra experiencia musical. Y por eso, y porque nos va un poco la marcha (todo esto lo hemos decidido esta mañana y ya vamos tarde), hemos preparado este repaso poco profesional de la discografía del grupo. Hoy, la primera parte:

Super 8 (1994) No escuché Super 8 en su momento de salida. Lo escuché un par de meses antes de la publicación de Una semana en el motor de un autobús. Carlos (amigo de la infancia) y yo fuímos un día a un Capabro y mirando cds nos llamó la atención la portada del Super 8. Lo compramos (no recuerdo si él o yo, de todas maneras da igual, porque los poníamos en su coche) y a partir de ahí ya no hubo marcha atrás.

Nos flipaba todo: desde el diseño del disco a su actitud. Y claro, sus canciones, que poníamos una y otra vez en el coche. Estábamos descubriendo el grupo de nuestras vidas (por lo menos de esa época de nuestras vidas) y todavía no lo sabíamos. Un disco (y un grupo) generacional, un disco que nos cambió la vida. Porque sí, los discos te pueden cambiar la vida. Y la mía ya no fue la misma desde que estas canciones entraron en ella. A mí me daba la impresión de que se llenaba de verdad. De que se llenaba de realidad. Por lo menos más de la que yo me traía entre manos. O la suficiente para un chaval de casi 20 años que no se enteraba de nada.

Super 8 fue la primera de las sacudidas emocionales que nos han proporcionado Los Planetas. No sería la última. Javi Ruiz

Pop (1996) Suena DB por primera vez en casa. Antes de escucharlo he hecho la tontería de ponerme Super 8 y, tras los 9 minutos de La caja del diablo vienen estos otros 9 minutos. Dos canciones para casi media hora. Pero algo falla. Siento que el cambio en el sonido no ha sido a mejor. No estoy cómodo. Igual es que es sábado y el viernes saliste, fuiste a la alfalfa, vomitaste cerca del chapa, a solo unos metros de donde Antonio Luque apuraba su cubata, y te trajeron a casa no recuerdas cómo. O igual no, igual es que simplemente suena peor.

Ayer acabé mal, como casi siempre que salía, pero hoy contaba con las 2500 pesetas que me había dado mi abuela y corrí al centro, compré el cd en Sevilla Rock, volví en el 30 y ahora estoy en casa, con una resaca de cojones y acostado en la cama mientras intento descifrar por qué J titula una canción de amor José y yo. Bueno, eso y quiénes son David o Claudia. David y Claudia: Casi me atrevería a decir que esa canción la tocaron en el concierto que dieron el verano anterior en Dos Hermanas, cuando vi a Los Planetas por primera vez en concierto, teloneando a Lagartija Nick. O igual me lo invento y no la hicieron, qué se yo.

Pop no es, a día de hoy, mi disco preferido del grupo. Es más, es uno de los que menos disfruto. Pero entonces todo daba igual porque yo, aparte de con las canciones de Sr. Chinarro, necesitaba identificarme con algo que sonara como lo que se hacía en el Reino Unido, pero cantado en español; cantado para mí. Y Pop era ese algo. Yo era José y yo era yo. Manolo Domínguez