lunes, 11 de diciembre de 2017

sufjan stevens, the greatest gift, call me by your name y tonya harding (2017)

No hay duda de la cumbre creativa que marcó Carrie & Lowell ya no solo en la carrera de Sufjan Stevens, sino también en el panorama musical a nivel global. Como buena obra maestra y capitular (y también como ya pasó con Illinois y The Avalanche), en 2017 ha vivido una serie de apéndices que no hacen más que darle perspectiva, aumentar su fuerza y, sobretodo, hacerlo todavía más grande y espectacular como obra completa. Como gran obra con diferentes interpretaciones y visiones.

En la primera parte del año se publicó Carrie & Lowell Live, documento sonoro y visual de la gira presentación del disco (que nosotros vimos en septiembre de 2015 en Barcelona). Todo esto ya lo comentamos en su momento (se puede pinchar en los links de más arriba para detalles), una traslación al directo que sirvió para dar una nueva dimensión a algunas canciones, cambiando el concepto y sus estructuras. El disco que nos ocupa es lo que han llamado mixtape, a fin de cuentas, un recopilatorio que incluye descartes inéditos, remixes y demos.
En lo que se refiere a los remixes, el que hace el propio S.Stevens de Drawn to the blood se acerca mucho, lógicamente, a la versión de la gira, mientras que la llamada FingerPicking version ofrece un nuevo arreglo de guitarra. El remix de Death with dignity de Helado Negro respeta enormemente a la canción original, si acaso acentuando su lado espectral. Su compañero de sello también realiza uno para All of me wants all of you, que si bien era una de las canciones que mayor transformación veía en la gira, aquí vuelve al minimalismo.
El pianista y colaborador de Stevens Doveman dota a Exploding whale (que aparecía en el 7" llamado igual que se vendió en la parte americana de la gira junto a un remix de Fourth of July) de solemnidad, mientras que James McAlister (900X), también otro de los colaboradores de Stevens (juntos han publicado este año Planetarium) sigue haciendo de Fourth of July una de las canciones más alucinantes de los últimos años. Si la versión en vivo erizaba la piel, aquí escuchamos un remix intenso y apasionante.
Se incluyen también dos demos grabadas con un iPhone, naturalmente crudas y austeras, John my beloved y Carrie & Lowell (esta última solo en la versión digital del disco).

Aunque quizás el punto fuerte son las cuatro canciones que no conocíamos. La que más llama la atención es The hidden river of my life, que por motivos evidentes no llegó a Carrie & Lowell. Sus tímidas bases electrónicas y su ritmo trotón recuerdan a algunas canciones de The Avalanche.
La titular The greatest gift es una deliciosa miniatura sobre el amor más puro y fraternal (por cierto, sus amigos The Welcome Wagon también la cantan en su último disco y cuentan la curiosa historia de la canción aquí), al igual que City of roses, con una letra de tono más crepuscular. Por último, la inicial Wallowa Lake Monster funciona como perfecto resumen de toda la mitología e imaginario de Sufjan Stevens.


Por otro lado, hace unas semanas se publicó la banda sonora de la aclamada película Call me by your name. La película dirigida por Luca Guadagnino (aún no estrenada en España) contiene tres canciones de Sufjan Stevens, dos inéditas y un remix. El remix, más bien versión, de nuevo corre a cargo de Doveman, que en este caso minimaliza y arregla para piano la canción que abría The Age of Adz, Futile devices. En cuánto a las otras dos canciones escritas para la película, Mystery of love profundiza en el tono de Carrie & Lowell, mientras que Visions of Gideon lo hace en la épica. Apuesto a que esta última suena en un momento emocionalmente clave de la película.

Publicado hace apenas unos días, Tonya Harding también forma parte de otro proyecto cinematográfico, esta vez fallido. Ofrecida y rechazada al biopic del personaje, esta canción (que escuchamos en dos versiones) es una inédita que redondea otro año fantástico de Stevens.
Este single se publica en cinta (al igual que The Greatest gift) y 7" y es, claro, otra maravillosa canción. Bellísimo y precioso homenaje, la versión In D Major es de sonido más atmosférico, más etéreo, también más robusto, mientras la In Eb Major es una reducción al piano.

Al final, y casi sin darnos cuenta, 2017 ha resultado un año prolífico para Sufjan Stevens, otro que añadir a su gloriosa discografía. What a time to be alive. Javier Ruiz

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