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lunes, 8 de mayo de 2017

future islands, sala razzmatazz (barcelona) 6-mayo

No soy mucho de ir a conciertos. Cada vez estoy más convencido de que la música se disfruta más de manera individual que colectiva. Cada vez encuentro menos motivos para ir a ver a mis grupos favoritos, cada vez me resulta más pesado el ritual de los directos. Pero en esta ocasión encontré más motivos a favor que en contra, así que la opción era clara: la oportunidad de verlos a su paso por Barcelona no la podía desaprovechar.

Future Islands presentaban The Far Field en la ciudad, su nuevo disco tras el éxito de Singles, el álbum que en 2014 los situaba en primera fila. Y era una buena oportunidad ya que se trataba de presentación en sala, lejos de los festivales y su incomodidad. Por ese motivo, el grupo pudo permitirse tocar más de una veintena de canciones, llevando el concierto a las casi dos horas. No solo se trataba de la presentación de The far field, pudimos escuchar canciones de prácticamente todos sus álbumes, siendo más un repaso por toda su discografía.

Dejando a un lado lo mejorable que pudo ser el sonido y de cómo eso puede o no lastrar un concierto, Future Islands salieron a escena como caballo ganador, con la sala a sus pies y dispuestos a convertirse en el grupo favorito de cualquiera que no estuviera ya entregado de antemano.






















Lejos de olvidarse de sus primeros discos tras el éxito, Future Islands los convierte en parte fundamental de sus conciertos, con sus canciones convertidas en las grandes revelaciones de la noche. Canciones como Long flight, Walking through that door, Balance o Tin man nunca serán lo suficientemente reivindicadas y es de justicia recuperarlas y otorgarles parte de éxito actual. También llamó la atención el estatus de clásicos que han adquirido Sun in the morning o A dream of me and you, que inequívocamente parecían a la sombra de Seasons o Light House o la facilidad con la que las recientes Ran o Cave se han convertido en hits entre su público.

Future Islands defienden sus canciones de manera visceral y con un base rítmica de infarto: la versátil batería de un Mike Lowry frenético, los pegadizos teclados de Gerrit Welmers y el alucinante bajo de William Cashion (un placer absoluto lo que consigue con sus melodías). Y claro, el carisma de Samuel T.Herring, torbellino que, irremediablemente, capta toda la atención. Porque si esto no es interpretar (en todo su esplendor) las canciones, que venga Dios y lo vea. Canciones de amor en tiempos revueltos, romanticismo extremo para las masas. Una entrega difícil de ver y que hace que los temas del grupo adquieran otra dimensión. Javier Ruiz

martes, 1 de marzo de 2016

the snails, songs from the shoebox

El difícil mundo de los grupos paralelos. Esos grupos siempre eclipsados por el proyecto madre. Esos discos que, normalmente, no suelen pasar de la anécdota. En los que encontramos siempre alguna canción destacable, pero siempre dentro de discos menores.
No es el caso.
En The Snails están Samuel y William, cantante y bajista de Future Islands y han publicado uno de los discos más divertidos y entretenidos del momento. En apenas 28 minutos nos adentramos en una locura de canciones trepidentes, que tocan prácticamente todos los palos (casi no les caben más etiquetas en los tags de su bandcamp), a veces incluso en la misma canción (atención  a Tight side of life). Samuel T.Herring, la voz de ambos grupos, quizás más relajado vocalmente que de costumbre, pero igual de arrebatador, unifica y potencia el disco, convirtiéndolo en una fiesta.

En una fiesta que empieza en todo lo alto y no decae en ningún momento. La mencionada e inicial Tight side of life, el hitazo Shoebox (por momentos, muy New Order) que tiene su reverso en la preciosa Do like you do, la también muy pegadiza Parachutes, o el despiporre de Tea leaves, Flames o Streets Walking'. En estas tres últimas, las guitarras rugen, se desbocan  y solo puedes dejarte llevar por el huracán.
El disco finaliza con la canción que ya pudimos escuchar en Navidad, una genialidad para escuchar todo el año en repeat.

¡Do the snail!

sábado, 25 de octubre de 2014

future islands, discografía

Soy una de esas personas que descubrió a Future Islands cuando fueron a actuar al programa de David Letterman. A partir de ahí, suya es la canción del año -Seasons (waiting on you), el disco -Singles-, y los que han tenido la suerte de verlos en su reciente gira española, el concierto del año.

Por eso era de justicia, tras desgranar canción a canción su disco de este año, recuperar sus discos (escuchados después de Letterman -d.L., no conocía la existencia del grupo antes) uno a uno. Y claro, por si no teníamos motivos suficientes este año, descubrir poco a poco a uno de los grupos de tu vida, en tan poco periodo de tiempo, es una experiencia difícil de abarcar.

Wave like home, 2008

Me gustaría decir que descubrí a Future Islands en sus inicios, con su primer disco. Pero no, no es así. En 2008 yo estaba a otras cosas (algunas, aquí). Al igual que me gustaría pensar que si hubiera decidido otra cosa en cualquier otro momento, todo sería diferente, sería otro, y eso es exactamente lo que se siente al escuchar Wave like home. La excitación de lo nuevo, de lo desconocido, el inicio de una chispa que va a prender y ya no se va a apagar.

No se me ocurre mejor manera de debutar cómo con este disco. Suena a juntarse una tarde con los amigos en la que cabe toda idea para divertirse, por descabellada que sea.
Wave like home es el disco más encantador, desprejuiciado, y loco del grupo. También el más acelerado. 30 minutos de viaje frenético a los ochenta más salvajes, pero sin dejar de mirar la pista de baile (Seize a shark, Old friend)

Aquí ocurre como en Singles, todas las canciones son extremedamente pegadizas e irresistibles. 
La voz de Samuel Herring, ya arrebatadora, suena más alocada que nunca, no tan en primer plano como en discos posteriores (es definitavemente en Singles donde cobra todo el protagonismo que merece). 

Flicker & flutter, Beach foam o Little dreamer son de lo mejor de la discografía de Future Islands. 

In evening air, 2010

Comenzar un disco con algo como Walking through that door es apostar a caballo ganador. 
Más centrado y ya poniéndose serios, Future Islands entregan con In evening air uno de sus mejores discos (no conocen álbum malo). Totalmente infeccioso, (¡esos bajos!), aquí las canciones discurren con más aire que en Wave like home. Aquí necesitan espacio para desarrollarse, suenan más poderosas, con más cuerpo y consistencia.

Aquí ya se pone de manifiesto la electrónica emocional que practica con tanto tino el grupo y en la que tan bien se desenvuelve S. Herring. La inicial Walking through that door, Long flight, Tin man, Swept inside o As I fall (atención al segundo plano de esta canción) son ya clásicos. Son esa clase de canciones en las que va subiendo la intensidad y no sabes de qué manera estás atrapado en cada uno de sus recovecos.

On the water, 2011

El golpe de gracia en la carrera de Future Islands fue su momento en el programa de David Letterman, pero cualquier otro foco en su carrera que reclamase su atención, en cualquier otro momento, hubiera tenido el mismo resultado. Como comentábamos arriba, no tienen disco malo, y On the water no es la excepción. 
Quizás Singles es su disco más redondo y contundente, pero que me aspen si en On the water no encontramos verdaderos hitos en su carrera. En ese aspecto, la fantástica Close to none, es desde luego, una de sus mejores canciones. 

On the water es su disco más reposado, más tranquilo, donde se recrean en la belleza (Where I found you es totalmente apasionante) y también en los pasajes más inquietantes (Grease). 
Cubriendo la cuota de hits (nunca fallan, son infalibles) Before the bridge, Balance o la misma Close to none apuntan muy alto. 


martes, 6 de mayo de 2014

future islands, singles, canción a canción (2 de 2)

6. A song for our grandfathers

La segunda mitad de Singles da comienzo con la primera canción del disco donde bajan un poco las revoluciones por minuto. Un ritmo lento y seductor en la canción que más puede recordar a The Cure.

7. Light house

Cuentan en esta interpretación de Light house en directo que esta canción trata sobre los malos momentos y la gente cercana que nos saca de ellos.

"and this is where we were, when I showed you the dark"

La misma gente cercana a la que le enseñas la oscuridad, aún a tu pesar, y todo se acaba convertiendo en un lugar de luz brillante, muy brillante.

La cima de Singles, donde Samuel Herring más emociona y dinamita todo tu mundo. Imposible no romperse por dentro con sus quiebros de voz y la importancia que le quiere dar a determinados momentos de la canción.
Que su voz debe ser una de las más sinceras y apasionadas que hemos escuchado en años. Aquí no hay exageración, boutade ni salida de tono, solo emoción.


8. Like the moon

En esta cara b es donde nos encontramos las canciones más tranquilas y relajadas, porque no, también más sensuales. En Like the moon, todo está al servicio de sugestionar al oyente, llevándolo sin remedio a una espiral de sensaciones en la que entramos de lleno en la siguiente canción

9. Fall from Grace

Lo más extremo del álbum. Quizás también lo más frío y distante (a primera vista). La batería incesante, las guitarras pesadas, la desesperación absoluta cortada a cuchillo.

10. A dream of you & me

No puede acabar de mejor forma. Otro de los highlights cerrando un viaje alucinante en el que hemos vivimos experiencias inolvidables. De esas de las que te estás acordando cada día durante mucho tiempo después de la llegada.

A dream of you & me es uno de los singles con más potencial del disco, donde más se hace notar la influencia New Order, una canción contemplativa con el mar como elemento redentor.

One day 

One day es la cara b del 7" de Season (waiting on you). Otra maravilla que no hay que dejar escapar de una banda en estado de gracia

Se puede escuchar aquí

lunes, 5 de mayo de 2014

future islands, singles, canción a canción (1 de 2)

1. Seasons (waiting on you)

La puerta de entrada, la que empezó todo.

Escuchar Singles por primera vez es una experiencia totalmente inabarcable. Aquí se puede aplicar aquello de descubrir por primera vez Una semana en el motor de un autobús y querer salir volando por la ventana de la emoción.

La primera escucha ya revela que esto va a ser algo importante para ti.
En mi primera escucha ya vi venir que Singles es uno de los discos que por muchas razones, que intentaré explicar, más me ha llegado en los últimos años.

Seasons es el perfecto single en un mundo imperfecto. La canción por la que cualquiera podría matar al escuchar en cualquier momento, para luego escuchar el disco al completo y descubrir, que no es ni de lejos la mejor del álbum.
Escuchar a Samuel Herring cantar "People change, but you know some people never do" dándose golpes en el pecho rompe por dentro por lo certero de la obviedad. Su manera de arrastrarlo todo hacía la épica del estribillo, la intensidad con la que canta "I've been waiting on you" que nos hace pensar que en esa espera han pasado muchas cosas.

¿Que Seasons (waiting on you) no es la mejor canción que has escuchado en tu vida?

2. Spirit

New Order, Morrissey o The Cure son algunos de los nombres que me vienen a la cabeza escuchando Singles. Pero no se crean, Future Islands han conseguido crear un nuevo estado de la emoción, un lenguaje propio en el que lo más importante es la sinceridad. Llegar a la honestidad brutal a través de abrirse en canal.

3. Sun in the morning

Uno de los puntos álgidos del álbum es Sun in the morning. La entrega total, una de las declaraciones de amor más bonitas.
Otra ocasión en la que el estribillo es el medio por el que se llega al éxtasis absoluto.


4. Doves

Han dado en el clavo, cada una de las canciones es un single potencial que cuenta con múltiples reclamos y alicientes. En Doves, los teclados juguetones junto a la línea de bajo (maravillosas en todas canciones) y unos siempre infalibles uhhhh uhhhh son los que atrapan.

5. Back in the tall grass

Cada vez que escucho esta canción imagino que si cualquiera de las divas actuales la cogiera sería éxito mundial.
Pop bailable para las masas donde la versatilidad de la voz de Samuel H. va llevando la canción lentamente hacía una subida final que llega a través de la pasión con la que canta "spend all day just thinking of you, in the mirror thinking of you, spend my days just thinking of you".

domingo, 30 de marzo de 2014

como un niño con zapatos nuevos (future islands)

Soy de esa clase de personas que nunca había escuchado a Future Islands. De repente, un sábado noche abro un enlace de twitter (via Don't eat the yellow snow) para ver esto:
y claro, ya no hay marcha atrás. Como cuando conocí a C. y sabes que ya lo has hecho todo en la vida, que nunca habrá nada mejor porque lo importante ya lo has encontrado.
Como cuando te vas de viaje y aunque solo sea por unos días piensas que puedes ser otra persona, que todo va a ser diferente y nada será lo mismo.
Como cuando por primera vez ví a Morrissey a escasos metros de mí y el mundo alrededor parecía ser otro, la luz era diferente.
Como cuando estás con un amigo que hace tiempo que no ves y quieres que se pare el tiempo para poder contarle todo lo que te ha pasado.

Todo eso se me pasó por la cabeza al saber por primera vez de Future Islands viendo esta actuación. Claro, ÉL. Las maneras de su cantante al interpretar (en todo su sentido). Su mirada, su camiseta por dentro, el paso que da con los brazos a la subida del estribillo, los golpes en el pecho cuando canta "People change, though some people never do".
Pero todo eso no tendría sentido si detrás no hay canción que emociona hasta decir basta.

Como cuando descubres a un grupo y ves que tienes todo el tiempo del mundo para escucharlos y disfrutarlos