martes, 24 de mayo de 2016

el post ése del primavera (sound). viernes

El viernes voy a ver a J Mascis. Y voy a pasar de Radiohead. Y de SOPHIE. Y de Fede, que se va a ir a Radiohead. Porque J Mascis es Dios y yo voy a estar en primera fila de Dinosaur Jr. con toda su discografía (mentira, en verdad solo tengo 4 o 5 discos) en el bolso para que me la firmen. Bueno, que me la firmen no, que me la firme Mascis, que a mí Lou Barlow nunca me cayó bien, y no sé por qué, porque ni le conozco de nada ni he leído ningún libro de Nando Cruz diciendo que no sea buena persona. Pero como J y Lou se pelearon y yo soy de Mascis, pues Lou Barlow me cae mal. A pesar de que me compré en su día el Harmacy. Me da igual. Que me la firme solo Mascis.

Viernes.

El viernes actúa a la una Tunacola. En el DayPro. Tunacola son chilenos y a mí me gusta mucho un disco suyo de 2011 que me recuerda a Junior Senior. Y por eso lo he apuntado. Pero sé que no voy a ir. A Fede no se lo he dicho, que se va a reir de mí. Porque Fede es muy de reirse de mí cuando tiene razón para hacerlo. Me recuerda siempre cuando le decía que Battiato no molaba. Y no se olvida de aquella vez que me tomé un chupito de tequila con anís y se me fue al tragarlo para arriba y lo eché entero por la nariz. Lo pasé muy mal porque me ahogaba. Hasta pensé que lo último que iba a escuchar en mi vida eran las carcajadas de Fede. Pero esta vez, como no voy a ir a Tunacola pues al final seguro que no se ríe de mí. Pero sí que voy a tener un problema de cojones a las cuatro en el Fòrum. Porque a esa hora en el Auditori es Lubomyr Melnyk, que es un pianista de neoclásica que te cagas de bueno, y en el Firestone Stage Shura, que es lo más cerca que puedo estar de ver a la Madonna de los 80s en concierto. Lo cierto es que no tengo ni idea de qué es el Firestone Stage, pero vamos, que el problema no es ese; es decidirme. Y no sé que voy a hacer. Yo creo que iré a Shura, pero Fede seguro que va a Lubomyr y después me va a decir lo buen pianista que es. Que lo es, porque lo he leído en la rockdelux o en AB.

Después no sé si irme a Bradford Cox, a Lush o a Cabaret Voltaire. A uno de los tres. O a ninguno y paso de todos y me quedo dando una vuelta por los stands. Yo me he prometido que no voy a pisar los stands, pero fijo que al final sí voy. El problema es que vuelo con Ryanair y allí no te dejan llevar discos en la mano. Creo porque es que a los de Ryanair no les gusta la música. El caso es que me he dicho que no voy a comprar nada de música esta vez. Ya veré después con qué vuelvo.

Lo que ya no se me puede pasar es Robert Forster. Que dicen que hace de sus discos pero también hace canciones de The Go-Betweens. Y yo soy fan de The Go-Betweens a medias, porque a mí la época que más me gusta es la del dosmil en adelante y eso es como ser fan de mentira de los Go-Betweens. Un fan de mentira de los Go-Betweens en un concierto de Robert Forster. En realidad tiene todo el sentido. Y después de Forster me pondré nervioso camino de Dinosaur Jr. Y cuando le haya visto ya me dará todo igual, pero creo que iré a Royal Headache, que son como los Clash pero en australiano, y a Animal collective. Fede dice que quiere ir a Beirut, Radiohead y C.Tangana, así que lo mismo ni nos vemos en todo el día. Bueno, vernos tenemos que vernos en Kiasmos, que los dos somos fans. Él quiere también Beach House en vez de Kiasmos, pero yo sé que no, que al final se viene a Kiasmos. Habría que mirar los porcentajes que salen en su excel para asegurarnos.



Yo con Kiasmos tengo un problema, que no sé bailar electrónica. Con estos grupos yo solo muevo la cabeza de un lado para otro y dejo quieto el resto del cuerpo. Y cierro los ojos, porque la electrónica se baila con los ojos cerrados. Y al día siguiente tengo tortícolis. Al día siguiente o al rato siguiente, para The Avalanches, que son los que tocan tras Kiasmos. Menos mal que esto ya es en el Ray-Ban, que es un escenario con mucha grada y te puedes sentar y dormir si quieres. Es un poco de hacer el ridículo pero se puede. Es que The Avalanches son a las tres, pero quién se pierde a The Avalanches, con lo chulo que era el disco que grabaron cuando yo aún estaba en la universidad y que no he escuchado desde entonces.

Y cuando acabe al piso de nuevo. Y ahí ya estaré hecho una piltrafa y me querré morir por el camino. Porque lo he mirado en el google maps y está a 27 minutos andando desde el Auditori, que tampoco es tanto, pero a esa hora fijo que me quiero morir por el camino. Menos mal que Fede no tiene nada marcado tan tarde, porque lo mismo le da por decir que quiere ver a Sheer Mag, que terminan a las cinco. Vamos, que si lo dice se puede quedar allí él solo. Si total, no sé ni quiénes son.

Texto de Manolo Domínguez
Ilustraciones de Amaya Granell

3 comentarios:

  1. Ya lo comento en el post del sábado. Es buen plan, pero los conciertos de por la tarde en el Auditori saben a siesta. Seguro que voy y me quedo dormido. Pero se intentará.

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    1. Baby Dee no va a dejar que te duermas, lo sé.
      Ya nos contarás.

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