miércoles, 18 de mayo de 2016

especial fernando alfaro, cap.6. una nueva vida: los años luz

Tan solo un año después de Saint-Malo, Fernando Alfaro, en plena efervescencia creativa, retoma Chucho. Después de 12 años desde Koniec. Y no ha debido ser capricho. En una carrera como la suya no caben esas maneras: si estas canciones ven la luz con este nombre es que en la cabeza de Alfaro se sentían como tal. Y demonios, la popera Un inmeso placer, por ejemplo, remite a lo mejor del grupo, consiguiendo enlazar todos estos años de carrera con este disco y este momento.

Y si después de sus discos en solitario quizás se hacía un poco extraño retomar Chucho, esas dudas se disipan al escuchar Los años luz. Alfaro da lo mejor de sí mismo tanto cuando publica con su nombre como cuando lo hace con el del grupo, y no hay duda de que los componentes de Chucho llevan sus canciones a un lugar especial. A un lugar en el que las canciones cobran vida y se ven enriquecidas.

Los años luz ofrecen lo mejor de Chucho, su ya conocida dualidad: tanto su lado más visceral como el más amable. Y en ambos casos añaden canciones memorables y destacables a su catálogo: Fuego fatuo o Banderas negras y la mencionada e inmediata Un inmenso placer o Cosas hermosas.
También juguetones, abrazan la rumba tropical (¡Viva Peret¡) y el deje andaluz en algunas de las canciones.

Una nueva vida para el perrete. Nuevos aires en la apasionante discografía de Fernando Alfaro. Un nuevo comienzo en el que, afortunadamente, nada ha cambiado. Javier Ruiz

No hay comentarios:

Publicar un comentario