jueves, 8 de enero de 2015

especial hidrogenesse (2): gimnàstica passiva (2002)

Toca el turno del primer disco de Hidrogenesse, Gimnàstica passiva. Lo reseño yo mismo.

Gimnàstica passiva, austrohúngaro, 2002

Recuerdo el momento exacto en que me compré Gimnàstica passiva.
Salió en verano de 2002. Yo me fuí al festival de Benicàssim con la idea fija de comprarlo allí, pero no hubo suerte, no estaba en ningún puestecito. Así que lo primero que hice cuando llegué aquí es irme a la tienda a comprarlo. Afortunadamente ya lo tenían y me lo pude llevar a casa. Y una vez en casa y dándole al play...me encontré con todo eso que Hidrogenesse prometían darnos desde sus primeras grandísimas canciones (como ya comentó Manolo).
La confirmación de que Hidrogenesse llegaron para quedarse. De que son uno de los grupos más importantes del mundo. Por lo menos de uno, del nuestro.


"A veces un pequeño indicio nos conduce a un descubrimiento imperceptible".
Pues bien, este no era pequeño. Y el descubrimiento fue más bien incomparable: varias de las mejores canciones de su discografía ya estaban aquí: 1987, A-68, Hidrogenesse asociados, etc. Y también uno de sus mayores éxitos, No hay nada más triste que lo tuyo.

"¿Qué coño está pasando? Vámonos, quiero hacer esto contigo"
Lo que pasa es que no todo es tan fácil. Solo algunas personas hacen que lo sea. Hidrogenesse son dos de ellas. Los letras inteligentes, los ritmos concisos, águdos, incesantes. Todo es extremadamente fácil con Carlos y Genís.

"Toda la gente que nos cruzamos en la A-68 son peores que nosotros"
Sí, ya lo he dicho. Todo es peor que ellos. Todo es una mierda menos lo de Hidrogenesse. El mundo se les queda pequeño. Que Morrissey bendiga a Carlos y Genís. 


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