jueves, 18 de diciembre de 2014

black mirror, white christmas (3x01): please, please, please let me get what I want

Si por algo se caracteriza la Navidad es por sus buenas intenciones. Quizás por el exceso de ellas, pensarán algunos.
Pero ha llegado Black Mirror y todo eso se tambalea. 

White Christmas ha llegado justo unos días antes del alboroto y de la fiesta. Después de este especial de la serie de poco menos de hora y cuarto, yo quizás ando menos animado, porque no me lo voy a poder quitar de la cabeza en mucho tiempo.


Que a lo mejor ya le vemos las intenciones a Charlie Brooker. Que quizás uno ve las costuras. Pero eso, tras el tremendo impacto que deja White Christmas pasa a no tener ningún tipo de importancia. Esto es una historia contada a lo grande, para dejar huella lo grande y en el tiempo. Cualquier otra cosa se queda en algo muy pequeño en comparación.

En otros episodios de Black Mirror las tecnologías estaban al servicio de la historia, aquí son un vehículo. Un vehículo de llegada. 

Otro punto a favor de este especial es, claro, Jon Hamm. Persona que le da a cualquier cosa que haga un toque de distinción, algo innegable. Con él en la historia, todo cobra otro matiz. 

Y si ha habido algo que no me he podido quitar de la cabeza a lo largo de la hora y cuarto es Please, please, please let me get what I want de los Smiths, y no solo por la línea de diálogo de Matt...(aunque también algo de una película española de la cuál no quiero decir el nombre...)

!Feliz y blanca Navidad! Si es que podéis disfrutarla después de ver este grandioso capítulo.

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