martes, 5 de enero de 2016

prólogo a un especial sobre joan miquel oliver

En esta web se ha hablado largo y tendido sobre Antònia Font, y por extensión, también de Joan Miquel Oliver, pero nunca nos habíamos parado a comentar más a fondo su ya extensa discografía en solitario. Esto lo remediamos con el inicio de este especial, en el que hablaremos sobre sus discos e intentaremos poner en orden sus variadas referenicas.

Al igual que en Antònia Font, Joan Miquel Oliver en sus discos en solitario siempre plasma el sentir y el pulso de estas islas. Ya sea a través de imágenes, conceptos o plasmando nuestras costumbres y quehaceres. Y lo hace tomando de partida, por ejemplo, un simple helado, un helado típico de Baleares. Un bombón mallorquín, relleno de nata y cubierto de chocolate que sirve para expresar cierto carácter.

En un próxima entrada hablaremos sobre sus tres discos de estudio (Surfistes en càmera lenta, Bombón Mallorquín y Pegasus), su directo (Live in Paris), su single de dos canciones Sa núvia morta/Hansel i Gretel y los proyectos paralelos que ha ido publicando a lo largo de estos años (como su primera referencia como Drogueria Esperança). 

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