viernes, 18 de noviembre de 2016

prólogo a un especial sobre new order

Cuando Javi me pidió que hiciéramos un especial sobre New Order no dudé mi respuesta. Que él escoja sobre qué prefiere escribir y yo me encargo del resto. Porque, para lo bueno y para lo malo (que de ambos hay en la carrera del grupo) New Order es un nombre fundamental en mi formación musical. Me atrevería a decir que es el nombre fundamental, así, en singular. Porque todo lo que me ha ocurrido en la vida desde el día que les escuché por primera vez (tampoco especialmente pronto, Technique llegó a mi casa justo antes de publicarse Republic) está marcado por ellos. Mi amor hacia Family o Astrud, mi reconciliación con Pet Shop Boys, la asunción de que el pop no solo debía ser ruido blanco y distorsión, el reencuentro con un sonido del que renegué cuando empecé a vestir camisas de rayas y aprenderme de memoria el Loveless… Probablemente sin su música yo ahora estaría escuchando a grupos distintos y no me habría enamorado de las discografías de The Radio dept., Azure Blue, Escuelas Pías, St. Etienne, The Legends o Horse Shoes por decir solo unos cuantos. Grupos que ahora son fundamentales en mi vida lo son porque el primer paso llega a través de la música de Sumner, Hook, Gilbert y Morris. Porque ellos se encuentran (o yo les quiero encontrar) en gran parte de la música disfruto en mi día a día. Y, si no fuera porque en realidad les descubrí antes, hasta diría que mi amor a Kraftwerk también es responsabilidad de New Order.



Y después está ese valor añadido, casi intangible, que le ha aportado a su obra el trabajo de Peter Saville como diseñador gráfico, presente en prácticamente toda la discografía de la banda. Cada una de las portadas de sus discos son ya una obra de arte en sí. Tenerlas en la mano genera una satisfacción parecida a la de visitar cualquiera de esos museos de referencia internacional. Con cada álbum, junto a los singles que le acompañan, se muestra una colección de piezas de arte del que es mi diseñador gráfico preferido y, por consiguiente, tener los discos del grupo significa mucho más que tener la música que contienen. Implica ir completando la obra de un artista, único desde que comenzó a trabajar con Joy Division hasta hoy día, casi cuarenta años después.

Javi eligió algunos discos y me pidió que yo hablara de otros y que realizara la entradilla al especial. Y yo, como no podía ser de otra forma, he tirado de sentimientos y me he limitado a explicar qué significan New order para mí. Total, si sobre su música vamos a hablar ya largo y tendido. Manolo Domínguez

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