miércoles, 2 de marzo de 2016

animal collective, painting with (2016)

Con Animal collective siempre, incluso en Merriweather post pavillion, he tenido la sensación de que el concepto se comía en muchas ocasiones a las canciones, las ahogaba hasta decolorarlas. Y tal vez por eso terminaba quedándome antes con los proyectos en solitario de Noah como Panda bear, más concisos y menos experimentales, que con los de la banda madre. Mientras, esperaba ese disco redondo donde todo sea como Summertime clothes, Fireworks, Brother Sport o My girls. Inmediato y tangible. Entonces llegó FloriDada, el primer adelanto de Painting with, y Golden gal, el segundo, y la puerta de Tannhäuser se abrió ante mis pies. Ese disco que llevaba años esperando está aquí, frente a mí, y tocaba ir descubriéndolo poco a poco.

Y sí, al final Painting with es el disco accesible de Animal collective. Aquel en el que las composiciones lo son todo, y el envoltorio no termina comiéndoselas. Doce cortes que son doce canciones, con sus melodías y sus estribillos, y un sonido superreconocible pero contenido. Y sin embargo no podemos decir que sea el disco perfecto del grupo. No lo es porque es complicado, muy complicado, mantener el nivel de obra maestra en los cuarenta minutos, pero no anda tan lejos como podríamos imaginar. FloriDada y Golden gal, las ya mencionadas, brillan absolutamente. También Bagels in Kiev, Spilling guts y Summing the wretch, formando una recta final impresionante. Pero tal vez Vertical, The burglars o Natural selection sean algo menos brillantes, o más complicadas de asimilar, dejando la cosa solo a las puertas del cielo. Además, le noto algo menos de frescura instrumental a este, frente a la maestría de Merriweather post pallion, como si al centrarse en ser más "convencionales" hubiesen descuidado un poco los aspectos más técnicos de producción. Al final, detalles pejigueras del crítico que no soy para no entregarme de primeras a eso que andaba deseando encontrarme desde hace años, y que no me atreva a decir que este sea el mejor disco de Animal collective. Pero sí que tengo claro que es el que mejor encaja con mis necesidades de entregarme a una melodía desarmante, como esa que hicieron en My girls y, en el fondo, siguen sin superar. Ni ellos ni casi nadie.

¡Ah! Y no, ni suena como los Ramones, ni es un disco Dadaista, ni se escucha la viola de John Cale.

No hay comentarios:

Publicar un comentario