jueves, 31 de agosto de 2017

morrissey, autobiografía (2016)

Lo que me ha pasado con este libro me ha pasado con pocos: cuando estaba leyéndolo me atrapaba hasta no poder soltarlo, pero luego me costaba horrores volver a retomarlo. Es curioso, porque el personaje me tiene ganado de antemano sin ningún tipo de esfuerzo por su parte, pero hay algo en su manera de escribir que me repele y me engancha por igual. Y de verdad que no alcanzo a entender que es ese algo. Aunque me temo que tiene que ver con la fascinación que su persona me produce. Su caprichosa, acertada, contradictoria, vehemente, obsesiva y vulnerable persona.

Autobiografía cuenta su vida y milagros desde sus años de infancia hasta la gira de presentación de Years of Refusal, sobre 2011 aproximadamente. Desde sus años de colegio e instituto hasta su éxito total. Y lo hace sin ningún tipo de capítulo ni división en la historia, solo las que él mismo se impone. La prosa que utiliza, cargada de metafóras e ironías, está repleta de referencias y nombres propios que, como sabemos, ayudan a Morrissey a aislarse de este mundo que tan mal le trata.
Un texto en el que se reconoce al personaje/persona que conocemos, no ya por la prensa, sino por sus canciones.

La primera parte, la de la infancia y adolescencia, a pesar de ser la que a priori más interés despierta, a mí es la que me ha resultado menos interesante. Creciendo en un entorno hostil que no entiende ni le entiende a él, parece que Morrissey quiere pasar por encima de esa etapa contándola de manera críptica y sin mucha pasión. Mucho más de esto último encontramos, por ejemplo, en la parte final del libro, todo lo que viene después del repaso al famoso juicio de los Smiths, repaso, por otro lado, totalmente desternillante y esclarecedor. En esa última parte, Morrissey deja claro que lo que ha obtenido a lo largo de los años, de los discos y conciertos es lo que da sentido a su vida. También deja claro que es un mitómano que guarda instantes, citas, detalles, datos y referencias como oro en paño, algo no tan fácil de ver dentro de su profesión. Un mitómano convertido en mito. Javier Ruiz

"There's a wild man in my head" - I'm not sorry (You are the quarry, 2004)

No hay comentarios:

Publicar un comentario