miércoles, 8 de abril de 2015

pumuky, justicia poética (2015)

Justicia poética es lo que pretende conseguir el personaje de las canciones de este disco. Lo que necesita, lo que están pidiendo a gritos. Y lo digo en singular, el y no los personajes, porque en mi cabeza esto es el recorrido por algunas experiencias vitales de esa persona, que podría ser cualquiera. Imágenes de unas experiencias de alguien que siempre ve el vaso medio vacío, de alguien que siempre tiene localizada una salida de emergencia en los buenos momentos, porque es mejor saber que las cosas se van a terminar en algún momento. Alguien que soy/somos o he/hemos sido. "¿Has pensado que ser tan diferentes es lo mejor que nos ha ocurrido? Esta lucidez me está volviendo loco". Alguien que se cuestiona su misma lucidez. Como diría Miqui Puig: "más cerca de la locura que la media normal, pero menos de los que quisieran regresar".


Todo esto se cuenta desde unas canciones que gritan espacio y mar abierto. El ropaje de estas historias nos lleva al infinito. A capas y capas de sonidos y mil recovecos, los cuáles otorgan una sensación de amplitud, de lugar inmenso, a pesar de una primera impresión o de su densidad.

Taniyama-Shimura y Suprahombre son las cumbres emocionales de un camino repleto de momentos clave e imprescindibles: El señor de las bestias, El escondite,  Escritura automática o la final y reveladora Crash.

Saldremos de esta

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