martes, 21 de marzo de 2017

when nalda became punk, those words broke our hearts (2017)

De un tiempo a esta parte escucho menos indie pop. Siempre voy saltando de un estilo a otro y, cada cierto tiempo, predomina uno diferente. Mi relación con la música siempre ha sido así. No soy tan encasillable como podría parecer.

Sin embargo, ese eclecticismo de aficionado se me hace raro en el caso de los músicos. Esos grupos que se reinventan con cada nueva referencia me suelen escamar. No sé por qué, porque yo hago lo mismo desde el otro lado de la barrera. Pero, a pesar de no ser objetivamente lo que debería esperar, soy muy fan de grupos como When Nalda Became Punk, que tienen muy claro cuál es su lugar. De otra forma no habrían conseguido algo que podría corresponderse con el Grammy del indie pop, grabar en dos de los sellos más importantes del género y con una misma referencia. La colaboración entre Discos de Kirlian y Shelflife para sacar a la calle este 10" es un hito. Toda una epifanía de andar por casa.

Pero esto no habría podido ocurrir si los gallegos solo fueran un ejercicio de estilo sin canciones. Porque con solo acercarse a la melodía de Long before, al arrebato punkpop de Big Whoop o, a mi preferida, New year's day, con esos teclados tan eighties que enamoran a la primera, uno se da cuenta de por qué tienen el apoyo de dos sellos (el estadounidense ya toda una institución y el barcelonés, a pesar de ser mucho más joven, me atrevería a decir que también) que son de los que guían el camino del género.

Y después de esto, igual en el próximo disco Elena, Roberto, Antonio y Bruno se pasan al hardcore o al techno y se me viene abajo todo este alegato, pero hasta ahora solo puedo pensar que están en el camino, y que se merecen todo lo que han logrado. Manolo Domínguez

No hay comentarios:

Publicar un comentario